sexta-feira, 3 de dezembro de 2010
Eso es lo que Conoces, eso es lo que te Gusta
Ganas de Cambiar Todo
La consternación, preocupación y perplejidad del ser humano en su condición frente a la civilización es siempre un concepto dramático. La idea teórica de controlar el destino y de gobernarse a sí mismo parcial o totalmente persigue a toda persona inteligente y que desarrolla su personalidad. El uso a conciencia y abiertamente de la libertad personal es algo que siempre acompañó a la humanidad, al individuo cuando se forma, alcanza su identidad, siendo parte de una elite selecta protegida y adinerada o bien de personas comunes aisladas o desprotegidas, a la propia suerte. Pareceria que física y mentalmente estamos ya preparados teóricamente para encarar esa nueva concepción de un mayor autoconocimiento, sin embargo una observación del mundo y su posición evolutiva nos muestra prácticamente todo lo contrario, que de algún modo al tornarse "masa", la humanidad desciende peligrosamente al nivel de la mediocridad, tan ansiosa de atender al grupo. De este modo tiende a anestesiar la ignorancia orgánica de la simplicidad: está más presente el lado del mundo del ser humano vegetativo. Nada peor que paulatinamente aceptar a la mediocridad como si fuera algo increíblemente de gran nivel, fantástico o de calidad y envergadura, cuando no lo es más, porque las posibilidades de comparación no existen más... y así empezar a admitir a la mediocridad como si fuera algo superior, único, porque no quedan referencias adecuadas, se han eliminado del recuerdo o no se aprecian más niveles cualitativos para una comparación aceptable para confirmar mejorías, superarse. Se permanece eternamente en la mediocridad, muchos caen en algo aún más exagerado: salen hasta aplaudiéndola como si fuera lo mejor que se puede hacer, a través de una cultura de divulgación de valores deformados, usando medios de comunicacion que apoyan esas ideas, intentando domesticar las mentes perezosas e inseguras del ser humano medio en sociedad, que suelen apilarse frente a la televisión.
En principio provoca rechazo el concepto de ´anarquía´ porque suele estar rotulado como amenaza inmediata a la orden establecida de modo destructivo y no abstracto conceptual, muchas veces personas radicales sí han compactado en sus mentes más emotivas estructuras más violentas contra el sistema. Es verdad que durante la mitad deel siglo XX principalmente se han esforzado en explicarlo pensadoras y observadoras de cómo realmente funciona el mecanmismo negativo y cohercitivo del tal "sistema arcaico", limitado u opresor, pero visto con mayor serenidad funcionaría plenamente como concepto de libertad máxima sociológicamente hablando y ejecutivamente a nivel gubernamental, el conceptos de "masas" y "sistema de control", "goberabilidad". Por supuesto que sería estupendo y apoteótico para soñar el futuro, por razones diversas o no, ha sido por mucho tempo una preocupación apenas filosófica. Luego una utopía inaplicable para el siglo XX generada alrededor de los '30 - '60, ya es un sueño para una sociedad considerada sofisticada y de nivel alto, como así también armoniosa, ordenada. Un control mayor sonbre los gobernantes o líderes, obligados a presentar las cartas sobre la mesa honestamente en tono conciliador. Que todo siga su orden constitucional, principalmente desde el rincón más protegido del poder. Las mismas complejidades políticas del siglo XX no lo permitieron. Parece también que hay mucha gente que no quiere ver sus propias cartas sobre la mesa, pues les tiene algo así digamos que parece como terror de encontrar algo desagradable sobre sí mismo. El orden y control impuesto desde afuera sigue siendo una complicación, un gran dolor de cabeza, el tirano de turno que de vez en cando pisa cabezas y desholla sueños. La ignorancia camina a su lado, la 'ignorancia' otra vez se torna la 'fuerza', una visión pesadillesca orwelliana.
Hay gente que se pregunta si la anarquía -carecer de gobierno y asumir esa responsabilidad como seres humanos sin desmembrar la humanidad, la democracia, el bienestar y orden público- podrá ser puesta en práctica con buena voluntad. Hoy en día ya es casi imposible ser anarquista, porque no hay más nada para ponerse en "situación de rebelión" contra alguien sin que se choque de frente con la resistencia armada del Status Quo, o la contrarrevolución misma de un rival, independiente de tener razón o no, o de apoyar asuntos democráticos o no.
Nada más destructivo que la propia corrupción, de los desconocidos demonios internos, o la banalización indefectible, imparable, de todas las cosas. Es apenas una idea para un mundo diferente, configurado con concepciones aprendidas a través del sufrimiento real de la condición humana, de confundir información con conocimiento; y acto seguido de confundir conocimiento con comprensión.
Nuestra sociedad de alguna forma sigue viendo la vida generalmente como un extenso e interminable artículo de consumo con el individuo ocupando un tímido segundo lugar, como si apenas fuéramos mamíferos de grandes estómagos, como buscando apenas "un momento" del sentirse vivo, y también algo que proporcione aprovechamiento rápido.
Está establecida culturalmente como primera cuestión la competición excesiva "en todo y por todo". La mayoría de las personas siquiera se hace alguna pregunta, cuestiona algo más allá, o desprecia un análisis por evidente miedo a lo que encuentra, alegando aburrimiento. Esto es como negarse adolescentemente a ver las cosas como un todo, y apenas verlas demasiado parcialmente, por minutos, en pantallazos y olvidando todo como un niño caprichoso para atrapar otra tontería enseguida.
Hasta ahora, es como si fueramos hijos del rigor, en general aprendemos algo através del sufrimiento, agotamos algo hasta el cansancio para aprender luego su simbológica abstracción, no lo respetamos de antemano porque nos cuesta respetar ambientes y entrever reacciones químicas detalladas. La percepción humana está prácticamente adormecida en casi todo el mundo.
Si pudiéramos preever esas cuestiones y observar la naturaleza de forma diferente quizás avanzaría el dominio del conocimiento y no el padecimiento del conocimiento.
Puede ser que ahi esté la verdadera lucha que vale o que valdrá si se llega a ese estado de forma controlada. En general no sabemos aprender con la felicidad, no es algo común ser feliz de verdad. Somos hijos del terror al conocimiento de primera mano, al inconsciente que los grandes psicólogos detectaron. Todavía perdemos mucho material creativo en ese terreno. Perambulamos como niños asustados, perfectos idiotas, como huérfanos buscando la mano de nuestros padres, inclusive hoy en el mundo moderno de semáforos y smartphones. Quien sabe todavía con miedo del cuco. Algo asustó al ser humano, el conocimiento directo aún está fuera de nuestro alcance. El diálogo interno, una de las chances más ricas para descubrir las inquietudes y particularidades de nuestras mentes, está entrecortado en sueños, ¿cómo podemos recuperar esa vieja canción, ese poder. Toda la tecnología nada puede hacer por eso. El gusto varia en calidad por el tamaño o tipo de conocimiento. Eso es lo que te gusta porque eso es lo que conoces, lo que identificas, no por saber realmente dónde se está. Es lo que te enseñaron a que te guste, otro poco tú aprendiste, pero, ¿qué hiciste por ti mismo sin copiar el lado caprichoso de tu sociedad? Ahi radicará el conocimiento y poder personal real. Si el individuo no percibe como tal que nuestra sociedad nos cerca en conceptos antes siquiera de darnos cuenta en la edad de formación y luego hay que apurrse un poco para compensar esa falta de conocimient que más tarde con el paso del tiempo va haciéndose urgente nos presiona sobre lo que construimos a largo plazo, estamos acorralados en conceptos contradictorios. Mientras la tecnología se perfecciona, intentamos hacernos monjes de nuestra cotradicción, tranqilos y ordenaods testigos de la masacre silenciosa que es la vida común en muchos aspectos. Presos en entresueños, soñamos que soñamos hacia el aprovechamiento de lo que tenemos de conocimiento, pero aún vagamos entre dos mundos: la experiência directa y el conocimiento indirecto, el conocimiento y la comprensión.
La crisis llega. El crecimiento también termina, al menos en fases, muestra siempre una limitación. Pueden pasar muchas cosas contrarias a lo que se llama de iluminación, muchas fuerzas vendrán a su encuentro: la ambición empieza a superar el talento, la magia se transforma en ansiedad. El individuo desaparece por detrás de su desorden y adormecimento, dispersión gradual de los sentidos, confusión.
Ver eso de afuera, es tan difícil como comprender la psiquis de repente, como en un flash de conocimiento directo, quizás modificaría hasta físicamente el comportamiento cerebral. Estamos en el medio de una gran batalla interna dentro del ser humano mismo, en su espíritu, evolución y cambios rápidos como nunca desde justamente la revolución industrial y tecnológica que en dos siglos dio un salto para la humanidad que nadie puede concebir muy bien todavia. Casi siempre jugando con juguetitos a vivir sin vivir de verdad, e interpretando la realidad de forma linear; tomando posesión del factor experiencia cuando ya casi no tenemos energía ni habilidad para utilizarla. La eterna ironía del destino, que ríe de nosotros. Haciendo del "yo" un cultivo al egoísmo sistemático, se termina en un callejón sin salida.
Un mundo donde los viejos son retirados de la máquina de montaje y donde no hay lugar para entender o comprender la infancia, los primeros años de un individuo que es obligado a una dependencia que en parte lo instruye y en parte amenaza su poder individual. Valores familiares que funcionan muy parcialmente, arcaicos y de consistencia apenas cuando hay una fuerte consistencia educatiuva.
Puede ser que resista algo, en el duelo interno entre fuerzas descomunales espirituales, que nos impide y nos retrasa. Sería importante hasta para poder conocer mejor el espacio exterior y recursos que nos ayudarían como sociedad a no tener que agotar la energia del planeta; muchas cosas importantes se olvidan en el frenesí del interior de las posibilidades humanas. La religión organizada se ocupa de mantener algún control de orden social o mantener la sobrevivencia del negocio político, pero no como debería ser realmente una verdadera experiencia espiritual, así la misma se banaliza hasta ser entretenimiento.
La idea del anarquismo posible socialmente y real en un futuro será condicionado quizás por la necesidad de acabar definitivamente con el 'hombre político', votando leyes de manera directa y que ya no sea necesario un especialista en entretenimiento intermediario entre "votar una ley y ponerla a funcionar". Es común ver un politico que facilmente se corrompe porque la gestión también es un gran cargo de confianza pero lleno de ventajas. Muchas leyes de una comunidad democrática ya pueden ser asimiladas, votadas y modificadas sin políticos, a través de nuevas formas de lenguaje concreto y directo que permitan crear otro tipo de sociedad en algún rincón del futuro.
Sociedad donde surja otro tipo de entendimiento más evolucionado que nos saque, o atenue la soledad de la deshumanización, que quizás gradualmente produce nuevos tiranos escondidos en el poder y la burocrática máquina del Sistema. Depende de varios factores aún lejanos en consecuencia de esa naturaleza humana que tradicionalmente destruye más de lo que crea, quién sabe esa transición tiene que ser tan lenta o penosa en tantos países de las nuevas sociedades que poco pueden aprender de las más antiguas, pues tales culturas se desarrollan y permanecen de forma distante.
Así a nivel cultural masivo no es posible intercambiar conocimiento sutil de forma constante, apenas en el arte se han dado esas maravillosas rupturas de barreras. Cuando hay segundos intereses se acaba la generosidad y llega la desconfianza, la posición en niveles muy diferentes. Como sociedad de naciones modernas o hasta individualmente en lo personal seguimos casi siempre enredados hoy por múltiples intereses confusos e interpretaciones inmediatistas donde varias voces quieren imponerse. En el ritmo diario no podríamos comprender ni con la mejor de las intenciones, atrapados en un sueño de supermercado seguimos encasillados apenas "sospechando de algo mejor que estaba prácticamente a mano", y ahora no está más, queda esa sensación de que la puerta "se cerró". Hombres y mujeres sumergidos en los conflictos pasionales inherentes a una naturaleza que divide las conciencias, si hay sospechas de unión un terror visceral al conocimiento provocará un conflicto que puede llegar en nombre de miles de excusas. Algo domestica a la sociedad, la hace vacía, y rápido. La hace previsible y desata pasiones inútiles cuando es necesaria la unidad. No toda pasión es buena o mala solamente, pero para generar confusión la pasión es muy eficiente, por desgracia.
Puede ser muy destructiva en manos del ignóbil y pequeño de espíritu. Así colmada de vanidad y encendida de furia, la pasión comandando una legion de demonios entonces acorrala y ocupa, se utiliza de las fuerzas creativas, reduciéndolas a novelas infantiloides. Conflictos ya sean de alto grado de riqueza o principios, o bien inescrupulosos, de baja calaña, o estúpidamente genitales. se entremezclan en el destino del posible y conclusivo aprendizaje por la vida y la aceptación de que además de otros órganos, también tenemos un cerebro y un corazón. Puede que sea muy difícil de concebir por varios siglos esa "anarquía necesaria", porque requiere mucha responsabilidad, ese poder de decisión libre individual y responsable; pero parece la última esperanza verdadera. Hasta ahora, por el momento como máximo tenemos la esperanza de los insensatos.
Hombre esquizoide del siglo XXI, ¿verdad? Recordando esa canción crimsoniana profética. 'Felices con lo que tenemos que estar felices', impacientes con lo que nos acaba dominando, corriendo, al galope por la cornisa de la confusión. Desconociendo la totalidad o siquiera gran parte de las fuerzas que modifican nuestros destinos, y que nos tornan especiales. "Eso es lo que conocemos, entonces eso es lo que decimos que nos gusta." Happy with what you have to be happy with. "Qué somos y en qué nos transformamos", en eso se basan prácticamente todas las inquietudes en la vida, de nuestras preocupaciones y consideraciones. Mucho sufrimiento por falta de conocimiento ocurre porque el pensamiento fluído necesita abrirse paso urgente, mientras que encuentra numerosos obstáculos de toda lcase, esto está bastante presente en cada persona que de cierto modo, ante sus mejores proyecciones e ideas, de verse oprimido por un situación social ya dada. Ante el ciudadano cegado por la niebla de la ilusión del dia dia, se levantan dos principales obstãculos que actuan como derrumbador. El mundo financiero que ataca de frente, donde es imposible desviar o retroceder. Si no se encuentran rápido opciones, podrá invadir este caos el segundo compartimiento: los sentimientos, el lado sensitivo, amenazando de crear un neurótico desquiciado. "¿Qué buscas tú, a quien el silencio no calla, el domingo no te duerme ni la incertidumbre te impide la marcha?" En tres actos, la dignidad de hombres y mujeres se verá amenazada por la llegada del desafío personal de profesiones y económico, tiembla el piso antes de tiempo. La sociedad nos espera con sus transas perfectamente sumisa al sistema, pero no junto a aquel lado que funciona del sistema, porque ese lado es para pocos suertudos o hábiles, en su mejor momento. Nos espera, en general, un camión de dificultades. Sonreímos frente a esos ocrtos períodos de fortuna verdadera. Nos persigue el misterio, lo que aún no descubrimos y agazapado nos aguarda para que lo destapemos, retiremos la losa. Nos persigue el desfío de aquello que está por debajo de la camada de nuestra realidad imnediata, en cualquier lugar del mundo. La vida nos aplasata con ese camión de porquerías y hay que de repente salir de los escombros económicos, emocionales o de la inseguridad de ciualquier profesión. La fé llega para poder intentar calmar la desesperación, pero la luz de sus rayos no ilumina los puntos oscuros, el misterio persiste, el hombre saqnto es llevado al extremo del desafío y quiebra con el hombre común, no se entienden. La fé se esconde entre frases tan siples que asustan la inteligencia de aquellos que buscan la esperanza por otras perspectivas, y no permite que la creatividad complete el ritual. El seno familiar común y coprriente no imagina en su constante actividad, no puede enfocar correctamente aquellos temas puntuales que necesita, el círcuo de poder en juego difícilmente lo permitirá. El destino es 'chambón'. Los individuos cargan las emociones confusas de toda su pre-vida familiar y de criación, tiene que separar bien las cosas antes de emprender nuevos caminos, pero la psicología del autoconocimiento tampoco es para cualquiera que no esté muy atento. además, la fé y las nuevas corrientes de abordaje social desplazaron bastante en nuestra cultura el método de psicología moderna, se alejó del propio vulgo inclusive después del boom de los 60s. El oscurantismo religioso moderno, el negocio de la religión, mantine alejado el foco del hombre común, mantienen el cuadro mediocre mental aceptable. Un mundo no puede llegar al otro así como en los estratos sociales de clases distintos que participan de universos y planos muy diferenciados, eso puede llevarnos a pensar que el oscurantismo actual es todavía mayor, que toma de rehén la mente de cualquier fulano descuidado, el sistema puede provocar estragos de toda clase al individuo como tal, si la persona lo permite. Una lucha constante entre luces y sombras, también posiblemente la dualidad en pugna "sacro vs sagrado". Los seres brilan como pueden, los seres humanos también limitados brillan con sus intevalos oscuros, la vida es como un claroscuro, un desarrollo fotográfico de "black & white" elaborado, hasta en la mente nos pueblan sombras y luz. Cuando se pierde el comtrol, la marea sube y derrumba los diques, invade la playa. La mente comprende desde que tras ella el espíritu permanezca firmee, porque si eso no ocurre rápido, se agrega mierda a la personalidad ya penosa. El cuerpo no aguanta muy bien esa energía confusa de la mente, que un día tiene su día feliz, al siguiente se sumewrge en una insistente sombra d enegatividad y confusión. Encontrar equilibrio allí es un arte complicado como las artimañas y opciones de la propaganda de un gobierno providencia para resolver empecillos. Es como un aterrizaje fozoso sin instrumentos. En la vida en realidad prácticamente nada sabemos, vamos de aquí para allá andando de mula de nuestros sentimientos pesados, prácticamente sin conocer o saber de la vida o el mundo algo realmente significativo y valioso. Como individuos cargamos cierta cantidad de una energía "especial" por períodos -en los más inteligentes-, cierta calidad por un tiempo, casi todo snosotros portamos ciertos requisitos adecuados de adaptación, y luego desaparecemos. El misterio baraja la mano del útimo capítulo del destino. Los dioses no responden nuestras preguntan ni acuden ante la necesidad, estamos solos. Sólo podemos elegir, y elegir se torna un ejercicio casi cruel. Las personas somos controladas por un Ministerio de Propaganda dentro nuestro que manipula los deseos, los sueños y también nos hace adaptables al mundo. Tenemos cada día algo así como un programa de TV instalado en el cuartel general de nuestra mente, que mantiene las noticias del mundo en general y nuestro micromundo en tono "normal", evitando otras cosas, todo supervisado por ese ministerio interno, regulando el "feeling" de la comprensión. Es así como cada "programa" y el sujeto mantienen el diálogo interno adecuado a nuestra jornada pero todo eso está bajo un "hielo fino", pasible de quebrarse, y queremos mantenerlo firme, necesitamos esa normalidad que puede ser además "área de confort", y achacar al individuo. Somos un producto -y algo más- de la realidad que en este mundo de la carrera humana pretende engancharnos en la trampa de la mediocridad. Hay muchas cosas sobre el exterior, el mundo en general, que son difíciles de definir, son como cuestiones metafísicas sutiles que pueden observarse alrededor, pero es muy complejo identificar. A veces uno piensa que algo bello, increíble de perfecta armonía, consistente y pleno de vida, fue realizado o creado en momentos agradables y confortables, pero casi siempre no es así. No escapamos al sufrimiento ni en nuestros mejores momentos porque al fin nos alcanza una consciencia mayor y más amplia donde lo importante no está en la "sensación". Y así es que por el momento podría decirse: "eso es lo que conoces, eso es lo que te gusta".
terça-feira, 23 de novembro de 2010
Extraña Reliquia de un Reino Tenebroso
Estaba en medio de un sorteo del Club de la Asociación del Barrio, con aquel número ganador y no sabía, era un domingo cualquiera, no pretendía ir a ningún sorteo todo cayó de casualidad en mis manos, y ahora que recuerdo no escuché el aviso de una india que vendía fruta en la calle, que pronunció una palabra extraña como que en dialecto andino, en evidente tono de advertencia, cuando vio que me llevaba el pbjeto del sorteo. Yo creía que no iba a ganar nada aquel domingo, era un número de tres dígitos, de los más comunes. Ponele un ocho, tres, cuatro. Cualquier gil de feria tiene un número así. No quiero ofender a la gente llamándola de tontos así nomás, es un modo de decir. Primero se me ocurrió que fuera un llavero, un juguete, algo así. Nunca me imaginé que fuera eso, aquel amuleto o representación espeluznante. Hoy en día hay muchas estatuas o artesanías de mal gusto, pero ésta tenía una expresión muy especial, muy perversamente fuera de lo común. Parecía una mezcla de batracio y persona de expresión burlona y retorcida, una abominación de la naturaleza representado aparentemnte como una entidad o ídolo milenar, pero su aspecto traspasaba cualquier descripción. Me fui de aquella reunión llena de vecinos, con una mezcla extraña de sensación de persecución y angustia desconocida.
Y al llegar a casa, no podía pensar en otra cosa que en aquel horrible amuleto quizás indígena, de alguna cultura olvidada, quizás más antiguo, antediluviano.
Me dijo aquel extraño hombrecillo de traje y portafolio con rasgos orientales que provenía de Oceanía, que pretendía comprarlo, que cuánto pedía por él. Pero me negué a venderlo, aún temiéndolo de alguna manera y aunque me llenaba no entendía porqué de una creciente repugnancia también... ¿qué fuerza me impedía deshacerme de aquello?
¿Por qué parecía algo irreal, venido de tiempos inmemoriales? Decidí llamar a Norah, una amiga que hacía tiempo no veía, ella era antropóloga, trabajaba en el museo de la ciudad y podría quizás orientarme. Primero fui prudente y decidí invitarla a tomar algo en un bar del centro, a ella le encantaba salir y yo no quería hacer demasiado misterio, darle demasiada importancia o que notara cómo aquello me perturbaba.
-¿Cómo te va, Julio? ¡Cuánto tiempo!-
-Bien, muy bien. Estás diferente, te veo muy bien, ¿tomás algo?- Nos observábamos uno al otro simultáneamente, en esos gestos rápidos que todos hacemos, "una foto" que nuestros ojos se sacaron, aún de pie antes de sentarnos concretamente. Hacía un par de años que no nos veíamos, mi ex-novia le tenía celos.
-Me gustaría una cerveza. Tenés razón Julio, siempre observador, realmente estoy diferente...-
Así charlamos primero de ciertas trivialidades sobre los amigos, el trabajo, el último noviazgo de ella que deshizo -aunque se bancaba la vida de casada primeriza como podía- ya que había encontrado al novio con otra mujer que él mismo confesó ser un "viejo amor inacabado", de las peleas sin sentido y una separación digamos bastante amistosa. Me preguntó porqué parecía tan serio, de cómo estaba mi vida sentimental, le conté que hasta ahora no podía superar el haber terminado con Romina, pero ella parecía feliz con su nueva vida y además haber terminado la facultad. "Vos la amabas mucho quizás, hay Julio, por ahí te pusiste muy romántico y poco práctico, las mujeres somos muy locas a veces, nos asustamos al ver algo que no podemos dominar, que sale de ciertos parámetros..."
-Che, que instinto analítico, ¿qué pasó?-
-Estoy cambiando un poco por dentro, no sé, desde que hice análisis me siento un poco mejor, y el psicólogo con quien estoy haciendo terapia es estupendo, no como aquel que se quiso encamar conmigo y tuve que salir a los apurones de la consulta-
Soltamos unas carcajadas después de varias cervezas, nos conocíamos desde chicos y habíamos noviado a los dieciséis, así nuestra amistad creció después, ella me llamaba de 'el poeta romántico escondido' porque entre mi timidez que era vencida por mis avances, fracasos y amistades con las chicas en esa época, con ella desarrollaba una amistad más personal y próxima, "si es que era posible la amistad con las mujeres, en tu caso sos la prueba", solía repetirle con el tiempo que fue pasando, mientras me creía un tonto más pretendiendo que amistad con mujeres ocurre igual que con nuestros compinches, típica ingenuidad juvenil, imposible. Las mentes de "anima y animus" son universos diferentes-. La vida seguía su curso luego de mudarme a otro barrio y a partir de ahí comenzar a viajar sin duda había cambiado mi vida. El curso en el exterior y el nuevo trabajo administrativo en la empresa de seguros -que funcionaba dentro de sólidos mercados- hervía de pretensiones lucrativas de los brokers, jefes, jefecillos autoproclamados y secretarias tan pretensiosas como chismosas, pinches tiranos de pacotilla en forma de agentes pendencieros, rivalidades del rubro ya preestablecidas hacía rato. Así era mi ambiente y su fauna de Oficina, cuestiones delicadas que había que saber llevar como coordenador de expedición, logistica y comunicación dentro de un trabajo en equipo, bienvenido al mundo selecto de los que sueñan alto financieramente, bienvenidos al mundo de la revista Forbes y The Economist. El mundo de los nuevos COs de fin de milenio, oficinas y cubículos administrativos, miles de hormigas corriendo al centro de la ciudad con cara exageradamente seria y pero técnicamente soñolenta, zapatos nuevos y camisa perfumada. Corre y llama un taxi que llegas tarde, los colectivos que corren por la Hipólito Hirigoyen no llegarán a tiempo.
Mientras agregaba detalles graciosos de mis experiencias de la clásica y típica oficina porteña, decorando la miseria humana de la mediocridad y falsedad de ese mundo, sentí que el clima estaba suficientemente distendido y los pasados de cada uno ya expuestos en las anécdotas entre tragicómicas y agradables, le conté sobre ese extraño objeto digno de museo que tanto me perturbaba y que además de cierta manera su influencia me provocaban extrañoas pesadillas bizarras.
"Traelo el lunes a mi despacho que está más tranquilo, el museo está cerrado y hacemos inventarios", dijo entusiasmada. La llevé a su casa que quedaba en Saavedra en mi coche, y nos despedimos.
Una semana después le llevé ese extraño objeto. "Qué cosa fascinante, ¿lo ganaste en un sorteo, en serio?" "Esto parece realmente de un material antiguo" Le dije lo que me habían dado como documento de legitimidad, una especie de certificado, pero que estaba en mi casa. "No importa, despúes veo eso, quisiera quedarme con el objeto para poder averiguar su origen" Se lo quedó un tiempo y de repente mis pesadillas desaparecieron. Dormí como un bebé durante un mes hasta olvidarme de todo aquello. Le mandé por correo los documentos de dicho objeto, del sorteo de antigüedades en que lo gané. A partir de ahí, mi vida cambió completamente, hasta mis noches empezaron a perturbarme en forma de extrañas pesadillas, con acantilados altísimos entre desiertos de sal y tener concretamente la sensación de poder de vuelo supersónico, paisajes inmensos se abrín ante mis ojos. Al dia siguiente me despertaba cansado como si hubiera viajado físicamente. Las pesadillas eran de proporciones megalíticas. En cierta ocasión en una muy particular yo mismo observaba desde una altura considerable, grandes gigantes marchando, probablemente emontado en el hombro de uno agarrado a unas cuerdas que eral en pelo, eran de apriencia humanoide, de feos y toscos ogros, marchaban obvianmente con la intención de destrucción y saqueo de alguna villa o castilo de humanos. El cielo era extraño, ominoso, plomizo y sombrío cubierto de nubarrones y un densa nebrlina por momentos. Un ejército de hombresformados en legiones de infantería aparecieron de repente por delante, el ejército enorme apareció plantado en la inmensa llanura por delante de los gigantes, "tendria que huir inmediatamente" pensé por unos instantes eternos donde el tiempo parecía congelado, observando la distancia hacia el suelo. Realmente estaba a tiro de flechas, lanzas, onagros y ballestas. Me lancé al suelo, y comencé a caer, a caer, a caer. Al despertarme me dolía el cuerpo como si hubiera corrido mucho y caído, las manos un poco raspadas por la "cuerda" que sujetaba. Me fijé en los zapatos, tenían tierra en la suela, igual al color de la de los campos de los gigantes, siendo que utilizo asfalto todo el tiempo, no hay campos alrededor de donde frcuento qu epodrían ensuciar así mi zuela. El objeto del sorteo que estaba en análisis además tenía un rostro humanoide -escalofriante en su similaridad perfecta- igual a uno de esos ogros-trolls.
Un mes después, me enteré que Norah había sido internada en un hospital, con síndrome de pánico, trauma psicológico y estrés agudo. Habían asaltado el museo, unos tipos se llevaron muchas cosas, entre ellas la sombría estatuilla. Ella salió del hospital, y no quiso verme de nuevo, me mandó un mensaje a mi computadora diciéndome que en el asalto ese objeto había desaparecido, y dando pocas explicaciones, diciéndome también que se iría de viaje con vacaciones que la administración del museo le había sugerido a modo de licencia, y un psiquiatra le había recomendado. Intenté llamarla por teléfono tiempo después, pero respondía sólo su contestador electrónico.
Un día estaba simplemente exhausto por no saber más qué hacer, me senté en la vereda de enfrente de su casa, prácticamente rendido. En eso, una persona se acercaba, podía oír los pasos mientras yo me encontraba con la cabeza hundida entre los hombros. Era la vecina de enfrente, que conocía a Norah desde hacía quince años. Me invitó un café en su casa, su descripción me pareció exagerada:
"Me parecía extraño ver que había luces en la casa pero no veía a Norah salir hacía como una semana. Cuando salió ayer, aquel espantajo sobrecogedor no parecía Norah, era como una caricatura habitando su lugar, un rostro descarnado, con la piel amarillenta peada a los huesos, una sonrisa forzada exhausta y casi soslayadamente satánica, un rostro envejecido, carcomido por una extraña demencia. Era muy difícil descubrir dónde había quedado algo de la persona de otrora. Eso que soy enfermera y ya he visto mucho en mi profesión. Cuando me miró con unos ojos vidriosos sentí un desgarro helado al tener que contemplar esa mirada de criatura desgraciada. Es increíble lo que puede cambiar una persona jovial en poco tiempo, me pregunté qué enfermedad mental o trauma podía dejar tales características en una persona. Usted tuvo suerte en no haber podido verla por última vez, qué suerte que podrá recordarla como fue, ahora quién sabe ella cuándo volverá de estos viajes. Un día se alejó de la puerta de su casa, atravesando el jardín rápidamente, caminando nerviosamente. En la puerta de su casa había un cartel, "Vende". Decidió irse de aquella vecindad cuanto antes." Sentí un viento helado solpando de repente en mi rostro. Como si fuera el aviso de un último adiós, de que jamás volveríamos a vernos. Después de un intervalo de silencio absoluto, mi mente se aceleró en búsqueda de un caleidoscopio de respuestas atropelladas, y surgían aún más preguntas. Decidí partir, me despedí de la vecina.
Lo más misterioso es que Norah nunca volvió de aquel viaje, la familia que vivía en Caballito, se había mudado y su email tampoco respondía. Un año después volví al museo, me dirigí al despacho donde ella trabajó durante años y antes de salir a paso acelerado, pude ver claramente que quien trabajaba en su lugar era ese mismo hombrecillo de traje que había querido comprar esa enigmática, -terrible engendro infernal- aquella pieza maldita en aquel sorteo del Club de la Asociación. Sonreía de un modo que no me gustó.
quinta-feira, 30 de setembro de 2010
Cães à Solta na Tormenta
A tormenta não tinha chegado ainda, mas os cães já tinham sido soltos dos canis.
Os grupos da Comissão Organizadora chegavam enviados dos setores nacionalistas radicais do partido, cheios de si. Assumiam controle das instalações de segurança da região dos arredores do aeroporto com ordens especiais do general Ordóñez, encarregado da segurança junto com outras duas figuras fortes do partido que queriam fazer a 'limpeza' de comunistas.
Ordóñez tinha dado uma entrevista na televisão, cedida para um canal conhecido. Aquele dia estava sorridente e até simpatico, dando imagem de seriedade, o clima estava muito tenso porém tinha que mostrar uma aparência adequada na frente de telas. Um rosto com bigode clássico de moda naquela época usado pelas forças policiais e armadas: um homem de rosto redondo e quase todo calvo e obeso, de grandes sobrancelhas -e óculos fundo de garrafa- que terminava em costeletas proeminentes. Seus superiores, de rostos desconhecidos, precisavam manter as aparências distantes de qualquer preocupação ou suspeita de ilegalidade, nada no pouso daquele avião tinha que provocar preocupações sobre qualquer conflito.
As brigadas nacionalistas do partido, conformadas na maioria por sindicalistas corruptos que viviam de caixinha e como funcionários fantasma e facínoras contratados, ultra-direitistas à paisana conformando uma brutal tropa de choque disfarçada de legalidade, invadiram postos de comunicação e encararam as unidades da polícia com total arrogância. Uma baforada infernal os acompanhava. A direita peronista desplegou uma quantidade enorme de parapoliciais para preparar a apoteótica afirmação de "superpoderes". Quando chegaram perto do acesso ao aeroporto ficaram mais nervosos, porém ninguém tinha suficiente autoridade ou vontade para os deter. O cartão de apresentação era a intimidação. Vestiam gravatas e camisas; jaquetas de couro, muitos deles tinham cabelos empastelados, óculos e as típicas costeletas enormes como que já sendo emblema estético setentista como aquelas calças 'boca de sino'. Eles sabiam que tinham apoio total do Partido e asesores, e os caras da chamada 'institução política' e sindicatos tinham como mexer os paizinhos e falar com pessoas influentes, não interessava se o país estivesse sob os militares ou com um presidente eleito por voto. Isso sempre foi assim desde que o General fundou o movimento, e agora seria desde o movimento que a proteção e volta ao poder do General seria arquitetada. Mesmo havendo sido um partido populista de direita se rachado em uma poderosa e crescente esquerda revolucionária identificada com as questões socias sempre adiadas no continente, e o paíscom tanto 'eletrochoque político' queimando as mentes desde o fim das guerras mundiales -onde o fantasma da Guerra Fria fabricava monstruosidades e relativizava qualquer ideologia política- também continuava dividido em arcaísmos e preconceitos dentro de verdades aprisionadas sem poder de voz, de opinião. Tempos de novas ideias e conceitos de liberdades ou de repressão intermitentes tinham deixado marcas profundas de confusão, raiva e gargantas fechadas. Podiam brigar entre eles qualquer hora, mas por enquanto, quando tomaram controle da segurança do aeroporto, eram um grupo unido dentro de uma panela de pressão.
-Vocês vão embora. A gente vai tomar conta da segurança do evento, somos da Comissão Organizadora-.
-Tenho que entrar em contato com meu superior, ninguém me avisou de nada-.
-Peraí, onde fica a base do seu superior, meu chapa?-.
-Perto da Torre de Controle-.
-Então, você não tem mais chefe. Pode ir embora-
Aquele homem de olhos esbugalhados, expressão psicopata e rosto vdrmelho como um tomate apontou o polegar por cima do seu ombro, num sinal de ordem para ser cumprida e cair fora imediatamente.
No dia seguinte, logo cedo começavam a chegar os contingentes. Muitas pessoas acabavam sentadas no gramado. Para ficarem mais à vontade, tinham jogado esteiras, lonas, toalhas, até usavam os cartazes. Era uma manhã fria num clima de 'happening', os jovens sonhavam com uma nova ordem depois de tanta repressão passada, finalmente tinham votado num presidente de esquerda... mas qual era agora a situação com a chegada do líder do exílio, o criador do Partido, o condutor das massas que tinha sofrido golpe militar e desterro?
Isso conformava um grande mistério, as pessoas que imaginavam a esquerda no país achavam que tinham ganhado com a eleição de um candidato representativo que esperava a volta do Grande Mentor. Aí ele cederia o poder, estranho porque o General de esuqerda mesmo nunca tinha sido. Fora a sua esposa que tinha se tornado a protetora das classes mais baixas. As pessoas estavam com a emoção pressionando seus corações, não observavam as coisas dessa forma. Os jovens socialistas consideravam tudo isso algo importante, e com continuar militando, ocupando as ruas, tudo ia dar certo. O General inspirado no trabalho e as "forças santificadas' da líder de massas falecida e santificada 'protetora dos pobres', supostamente identificaria as necessidades do povo e todos iriam para casa sonhando com um país, a militância naturalmente marcaria o caminho ideológico onde seria reconstruída outra nova sociedade. Haveria um processo similar ao do Chile, eleições democráticas que deixariam na Argentina a pátria socialista sonhada no poder pelos seguidores da líder e seu marido "protetor". Assim sendo querendo chegar perto do modelo cubano com todo o idealismo que aquilo acarretava. Mas para tudo isso realmente começar a ficar sequer perto de acontecer deveria existir um líder de massas concreto, definido e esperado pelo povo, e um candidato herdeiro, não um velho patriarca. E esse lugar ficaria perigosamente vago mesmo durante a ditadura posterior argentina, onde um dos lideres da Junta Militar sonhava um dia com ser algo parecido a Peron. Ganhar eleições, se tornar popular. Aquele velho vício populista de direita de virar o 'César'. Mas isso nunca aconteceu, os militares dos anos 70 nunca conseguiram se tornar populares, e jamais conseguiriam. Havia muita bronca contida contra eles, as massas populares, os sindicatos, os empresários que os temiam, apenas muitas vezes fariam apenas seu trabalho e cumpririam um certo papel protagonista mas nunca se colocando muito a favor. Também tinham seus dias contados.
Era disso, da ausência de verdadeira liderança, que se tratava uma das discussões intelectuais daquele dia onde as pessoas se amontoavam cada vez mais até subir nos postes da luz da estrada. As massas se conduziam sozinhas como de maneira inconsciente. Mas era médio consciente e meio inconsciente, um processo complexo. Parecia também uma autoafirmação tribal, um processo quase antropológico: queriam saber quem era o verdadeiro líder das massas, seguindo as tradições das conversas de eternos órfãos políticos. Ninguém esclarecia de alguma forma categórica quais expectativas haviam arrastado as multidões ate ali, realmente a expetativa de ver o líder discursar era enorme. Era um sonho mesmo que levava as pessoas ali, ninguém sabia explicar nada mais naquela quarta feira 20 de junho. Passado e presente se misturavam.
Finalmente parecia tudo entregue a ter de confiar na militância, na presença. Sentir o alívio que finalmente um líder os conduzia para algum lugar. Crianças, jovens, velhos, todas as gerações aglutinadas num anelo e esperança de país queriam um condutor, sonhavam com imagens confusas de um passado estranho. Ele mesmo tinha perseguido e torturado as pessoas da esquerda nos anos quarenta, surido entre os militares golpistas, mas parece que ninguém queria lembrar essa parte. Por isso sa pessoas estavam ali, esperando por um líder que entenderia tudo isso e junto com eles repensaria o país. Votar na América do Sul dos 70 não era suficiente, havia que esperar quem sabe mais um pouco, mesmo ao relento. Melhor festejar.
O que representava exatamente todo aquele povo mobilizado numa celebração nacional? O que era que pretendiam festejar se nada existia de concreto ainda? Ninguém mesmo parecia se importar por isso, só queriam receber o líder em clima de festa representativa, aguardando algúm discurso magnífico e memorável. louvar um procer vivo latinoamericano espalhando orgulho e lenda.
Juan Carlos vestia uma blusa de gola enorme embaixo de uma jaqueta. Laura usava uma saia xadrez, meias de lã e botas, cabelo liso caindo sobre os ombros, fazia o sinal da paz com os dedos quando passou a câmera do cinegrafista amador. Sentada com os braços apoiados nos joelhos, no fundo cartazes da juventude estudantil peronista, dos ativistas Montoneros.
Usava até boina, uma moda daqueles tempos. As pessoas ao redor começavam a chegar em maior quantidade. Insuflados pelo estranho pacto tácito com aquele líder que voltava do exílio para conduzir um povo, ou pelo menos estar ali sempre que houvesse problemas, perto do povo... Mas o que chegaria na verdade não seria exatamente o líder experiente e conciliador. Chegaria a tormenta.
Na primeira linha das árvores já estavam à postos os atiradores -na maioria snipers argelinos- seriam denunciados como 'atiradores de elite comunistas'. Tinha até bases de madeira construídas para se colocar nas árvores, só que feitas dias atrás pelos encarregados da comissão de 'segurança' do evento.
Pessoas iam daqui para lá, enchiam os campos da região quase à toa, pessoas subidas em caminhões que pareciam que não iam aguentar. Um grande piquenique de gente exausta após anos de repressão e prepotência. Sai de repente algum raio de sol, naquela manhã de junho. O trânsito fica lento. Ônibus, lotações, o trânsito empaca porque tem multidões andando pela estrada também, marchando empurrados pela necessidade de viver uma esperança possível na América Latina moderna. Famílias, crianças, idosos, curiosos, afiliados, entusiastas, estudantes, militantes de esquerda, representantes dos bairros, organizações políticas e simplesmente um contingente enorme de pessoas curiosas de todo tipo.
Perto das onze e meia, começaram a se mostrar mais umas figuras de braceletes de segurança do evento, mas alguns deles portavam escopetas e automáticas, levavam correntes cobertas de mangueiras. Ninguém do gramado a cento e cinqüenta metros do palco acima da ponte da estrada sabia o que estava para acontecer, a chamada "juventude sindical peronista" ia querer controlar o palco à força. Embaixo do palco, e mais para atrás aqueles que seguravam os cartazes enormes não conseguiam ver a situação toda, Juan Carlos queria ir embora mas Laura se autodenominava "montonera teórica", e queria ver tudo bem de perto aquele dia, estava embriagada pela emoção do momento.
Em certo momento, alguns contingentes com faixas enormes dos grupos de esquerda de varias localidades chegaram até a parte traseira do palco e começaram a pular as grades que tinham sido colocadas formando um cerco em torno ao complexo blindado e as paredes que sustentavam as varandas do palco montado na Ponte do Trevo.
Mesmo não vendo esse episódio por acontecer do outro lado de onde eles estavam, ele não estava gostando do clima da congregação, alguma coisa não parecia normal, era alguma coisa fora o clima de festa que ele pressentia. Era uma confusão conseguir ver claramente quem ficava de frente para o microfone, se revezavam uma serie de personagens estranhos.
Numa hora, essa gente das brigadas sindicalistas anti-comunistas começavam a mostrar armas de alto calibre e levantaram as metralhadoras em sinal de vitória, exaltados, triunfalistas. Alguns daqueles caras mal encarados podiam ser muito cabeludos, e um deles era bem estranho, de olhar de gelo, quase alheio e imutável perante os gestos exagerados dos colegas.
Era um sujeito barbudo e cabeludo que mal falava espanhol, preferia falar francês. E estava com alguns amigos da legião aquele dia, mas os outros estavam à postos dando instruções aos francoatiradores locais com sotaque carregado. Fazia bastante frio, mas era muito divertido apontar para esses cordeirinhos inocentes indo ao matadouro. É claro que eram atiradores de elite, de algumas copas das árvores ouvia-se falar francês prestando atenção, eles provavam algumas lentes e miras para recolocá-las nos fuzis de alta precisão. Vieram com os capangas da segurança, o mais nervoso, com as pupilas muito dilatadas pelo uso de anfetaminas, disse ao guarda de um dos portões:
-Ouça, esses caras não falam bem espanhol e são amigos nossos que vieram hoje para nos apoiar, deixe eles à vontade, entendeu?- a voz rouca pelo cigarro e o café se arrastava. -Qualquer coisa, me avise que eu venho, vou estar lá do outro lado, tá vendo?- Apontou para o palco e a multidão, de costas para o bosque.
O dedo saiu da mão gorda da cor de pele de porco, de uma manga de sobretudo, por baixo vestia uma gravata enorme e uma camisa, pendurado de um cinto de couro preto, um revólver Colt nacarado, o cabelo com gel e penteado para atrás. Um verdadeiro "cowboy".
Ao estranho mercenário cabeludo gringo, depois de trabalhar para os caras da juventude nacionalista estudantil o queriam chamar primeiro de Léon Degrelle, mais ficou como "O Belga", e depois daquele dia nunca ninguém mais o recorda, salvo aquelas dezenas de testemunhas que o viram começar a atirar contra pessoas indefesas e sem intenções agressivas.
Pois é, foi ele mesmo quem se aproximou da borda da grade acima da cabine blindada, e começou a atirar contra as pessoas, nas primeiras descargas acertou no peito de um militante que morreu de hemorragia em vinte minutos. Ele alegou que o elemento portava um explosivo tipo 'coquetel molotov', mas ninguém viu esse tipo de arma em mãos daquela 'juventude socialista'. Acharam um 38 com outro moleque e o espancaram feio com canos de ferro, acharam o cara meio morto na rodovia Riccieri dias depois, o deixaram tudo arrebentado.
Outras pessoas foram feridas por aquele misterioso mercenário belga, mas também começaram a se ouvir outros disparos vindos das árvores, as pessoas corriam, se jogavam no chão. A situação começou a ficar esquisita mesmo, tão esquisita quanto as personagens bizarras presentes naquele dia nefasto.
Juan Carlos e Laura começaram a correr, em direção as árvores, nada entendiam, foram encurralados no fogo cruzado mais bizarro da historia: bandos da mesma tendência sob fogo intenso. Laura perdeu em um minuto todo aquele ar animado de militância empolgante.
No entanto, vários sujeitos que dominavam o palco recebiam da multidão embaixo um rapaz que pegavam dos cabelos. Logo depois davam uma surra fazendo uma roda de pancadaria, o conduziram para fora e o enfiaram num carro. Levaram o cara até o Hotel Internacional, que desde o dia anterior também tinha sido ocupado pelas forças de 'segurança'. Lá dentro ele ia apanhar de corrente e bastões até morrer num hospital do bairro Estevan Echeverría uma semana depois de hemorragia interna. Muitos iam apanhar e manchar as paredes com sangue aquele dia:
"Quantos comunistas tem ainda na floresta?"
Antes que ele respondesse a mangueira com a corrente dentro quebrava osso, rasgava músculo. Dentro do complexo blindado onde se pronunciaria o líder, um antro de horrores monitoreado por um aparelho que cumpria tarefas para-policiais e de tormento de opositores e assassinatos.
Na parte posterior do palco do evento, uma ambulância abriu as portas, tinha chegado de rê. Tiraram um cara do nada e o colocaram na parte de trás.
-Leva para o baixinho- Disse o sujeito para o motorista, que tinha uma ametralhadoura pendurada por cima do avental branco. Colocou a cabeça do prisioneiro dentro da ambulância, depois de dar um soco no rosto. Quase desmaiado, viu como fechavam as portas da ambulância. Tinha o nariz quebrado. Depois, no Hotel Internacional, quebraram de novo junto com o maxilar, com golpes de cassetete.
A coluna de estudantes da provincia de Formosa também recebeu fogo frontal naquelas horas, conseguiram se refugiar atrás dos tratores e máquinas 'caterpiller' das obras de montagem das instalações, assim as balas ricocheteaban nelas. Aqueles jovensdesprevenidos ficaram aterrorizadas detrás dos ferros. E o pandemonium continuava em campo aberto, jogados na grama Juan Carlos e Laura esperavam o tiroteio cessar, mas as facções dos mesmos bandos ainda atiravam uns contra os outros, acreditando estar lutando contra os comandos 'troskistas' que tentariam
assassinar o líder. Foi difícil para eles entenderem a gaffe que estavam cometendo, extremistas para a agitação mas não muito espertos para aplicar sua fúria. O radio soou com interferência, mas depois a voz do tenente podia se ouvir perfeitamente:
-"O palco está sobe controle dos nossos ou das forças do inimigo?"
-"Esta sobe controle total das nossas forças."
Mesmo assim os disparos continuavam a ser ouvidos passadas as 17:30hs. As pessoas começaram a voltar a casa como podiam, a festa tinha acabado. Para que atravessaram o rio, para que o sacrifício? Juan Carlos e Laura não conseguiam ainda sair do chão, ouvindo as balas repicando por perto. Ouvia-se alguma sirene de ambulância, se afastando. Pessoas passavam correndo, a mídia chocada e assustada não sabia o que ia ser dito no jornal da noite, e o líder estagnado mentalmente ouvia as superstições esotéricas de um psicopata que funcionava como conselheiro espiritual enquanto organizava uma nova guarda pretoriana para o instável governo, tecendo a teia da infamia. O fator caos reinava, não mais o juízo dos homens. Só faltavam os ratos saírem dos esgotos e passear pela cidade, os mortos se levantarem.
Bem, como era de se esperar mesmo, nenhum morto se levantou. Juan Carlos e Laura nunca voltariam para casa aquele dia. Conseguiram sair vivos da floresta, mas quase saindo do aeroporto, se depararam com seis integrantes das falanges sindicais, os nacionalistas que não queriam ver o país cheio de comunistas, para a formação "acadêmica" deles a culpa de toda desordem e barbaridade era desses peronistas a favor da pátria socialista. Foram rapidamente linchados como militantes montoneros junto com mais duas pessoas da juventude estudantil numa árvore de Ezeiza, que diziam te-los visto escondendo armas. Esses outros garotos militantes de esquerda -como se 'diziam' na verdade- eram dois coitados zé ninguém cansados de apanhar, rostos quase desfigurados com as correntes e manoplas de ferro. Um tinha quase perdido um olho, arrebentado entre as pálpebras sanguinolentas e inchadas como pêssego maduro. A corrente na mangueira fazia estragos, os caras da pesada as usavam já nos anos 50 nas docas, naquela rebeliãozinha abafada. Depois do trabalho de um dedo-duro qualquer agentes do sindicato vieram rápido, arrebentaram só um dos que faziam a greve, deixaram o cara dependurado no porão como exemplo. Os típicos cavalinhos de batalha dos fazedores de "putch" dos fascistas das republiquetas do Sul.
Por isso é que esses garotos em certa forma não tem culpa direta da morte de Juan Carlos e Laura. Só queriam respirar um pouco na tortura, era só acusar qualquer um, a dor era insuportável. Foi assim que aquele casal morreu à míngua, como se fosse provocado por uma estranha invocação demoníaca. Pela necessidade imediata de outros dois coitados arrebentados apontarem 'novos suspeitos'. Havia corpos por todos lados, empilhados emcaminhões nos estacionamentos utilizados da ACA. Os poucos dados oficiais apontaram um numero muito menor de mortos e feridos.
O líder tão esperado nunca apareceu na "recepção", e depois falou com a imprensa sem dar nenhum tipo de detalhes de nada, como sempre fazia, protegido pela áurea blassè de um mistério ambivalente.
Muitas pessoas acham que aquela quarta feira 20 de junho foi um dia memorável, mas não se recordam os motivos, como se aquele dia as mentes das pessoas tivessem sido atingidas por um raio invisível, um secreto sentimento comum que os fez esquecer dos acontecimentos infames e as conseqüências futuras, a implicância de todo aquele absurdo, e encheu de tristeza aqueles corações amedrontados que nunca veriam as verdades ser difundidas à tempo. Todos aqueles feridos e torturados que jamais iam dar queixa, os jornais oficiais falavam em conspirações sufocadas, os meios enchiam o espaço de noticias sobre acontecimentos inexistentes e potencialmente absurdos para dizer qualquer coisa que parecesse concreta e real. Ficaria como um grande pesadelo esquecido em massa. Um fantasma tao horrendo que ficou escondido no celeiro do "inconsciênte coletivo" por muitos anos.
Todas aquelas declarações patéticas na televisão...
Assinar:
Postagens (Atom)






