sexta-feira, 3 de dezembro de 2010

Eso es lo que Conoces, eso es lo que te Gusta



Ganas de Cambiar Todo


La consternación, preocupación y perplejidad del ser humano en su condición frente a la civilización es siempre un concepto dramático. La idea teórica de controlar el destino y de gobernarse a sí mismo parcial o totalmente persigue a toda persona inteligente y que desarrolla su personalidad. El uso a conciencia y abiertamente de la libertad personal es algo que siempre acompañó a la humanidad, al individuo cuando se forma, alcanza su identidad, siendo parte de una elite selecta protegida y adinerada o bien de personas comunes aisladas o desprotegidas, a la propia suerte. Pareceria que física y mentalmente estamos ya preparados teóricamente para encarar esa nueva concepción de un mayor autoconocimiento, sin embargo una observación del mundo y su posición evolutiva nos muestra prácticamente todo lo contrario, que de algún modo al tornarse "masa", la humanidad desciende peligrosamente al nivel de la mediocridad, tan ansiosa de atender al grupo. De este modo tiende a anestesiar la ignorancia orgánica de la simplicidad: está más presente el lado del mundo del ser humano vegetativo. Nada peor que paulatinamente aceptar a la mediocridad como si fuera algo increíblemente de gran nivel, fantástico o de calidad y envergadura, cuando no lo es más, porque las posibilidades de comparación no existen más... y así empezar a admitir a la mediocridad como si fuera algo superior, único, porque no quedan referencias adecuadas, se han eliminado del recuerdo o no se aprecian más niveles cualitativos para una comparación aceptable para confirmar mejorías, superarse. Se permanece eternamente en la mediocridad, muchos caen en algo aún más exagerado: salen hasta aplaudiéndola como si fuera lo mejor que se puede hacer, a través de una cultura de divulgación de valores deformados, usando medios de comunicacion que apoyan esas ideas, intentando domesticar las mentes perezosas e inseguras del ser humano medio en sociedad, que suelen apilarse frente a la televisión.

En principio provoca rechazo el concepto de ´anarquía´ porque suele estar rotulado como amenaza inmediata a la orden establecida de modo destructivo y no abstracto conceptual, muchas veces personas radicales sí han compactado en sus mentes más emotivas estructuras más violentas contra el sistema. Es verdad que durante la mitad deel siglo XX principalmente se han esforzado en explicarlo pensadoras y observadoras de cómo realmente funciona el mecanmismo negativo y cohercitivo del tal "sistema arcaico", limitado u opresor, pero visto con mayor serenidad funcionaría plenamente como concepto de libertad máxima sociológicamente hablando y ejecutivamente a nivel gubernamental, el conceptos de "masas" y "sistema de control", "goberabilidad". Por supuesto que sería estupendo y apoteótico para soñar el futuro, por razones diversas o no, ha sido por mucho tempo una preocupación apenas filosófica. Luego una utopía inaplicable para el siglo XX generada alrededor de los '30 - '60, ya es un sueño para una sociedad considerada sofisticada y de nivel alto, como así también armoniosa, ordenada. Un control mayor sonbre los gobernantes o líderes, obligados a presentar las cartas sobre la mesa honestamente en tono conciliador. Que todo siga su orden constitucional, principalmente desde el rincón más protegido del poder. Las mismas complejidades políticas del siglo XX no lo permitieron. Parece también que hay mucha gente que no quiere ver sus propias cartas sobre la mesa, pues les tiene algo así digamos que parece como terror de encontrar algo desagradable sobre sí mismo. El orden y control impuesto desde afuera sigue siendo una complicación, un gran dolor de cabeza, el tirano de turno que de vez en cando pisa cabezas y desholla sueños. La ignorancia camina a su lado, la 'ignorancia' otra vez se torna la 'fuerza', una visión pesadillesca orwelliana.



Hay gente que se pregunta si la anarquía -carecer de gobierno y asumir esa responsabilidad como seres humanos sin desmembrar la humanidad, la democracia, el bienestar y orden público- podrá ser puesta en práctica con buena voluntad.  Hoy en día ya es casi imposible ser anarquista, porque no hay más nada para ponerse en "situación de rebelión" contra alguien sin que se choque de frente con la resistencia armada del Status Quo, o la contrarrevolución misma de un rival, independiente de tener razón o no, o de apoyar asuntos democráticos o no.

Nada más destructivo que la propia corrupción, de los desconocidos demonios internos, o la banalización indefectible, imparable, de todas las cosas. Es apenas una idea para un mundo diferente, configurado con concepciones aprendidas a través del sufrimiento real de la condición humana, de confundir información con conocimiento; y acto seguido de confundir conocimiento con comprensión.

Nuestra sociedad de alguna forma sigue viendo la vida generalmente como un extenso e interminable artículo de consumo con el individuo ocupando un tímido segundo lugar, como si apenas fuéramos mamíferos de grandes estómagos, como buscando apenas "un momento" del sentirse vivo, y también algo que proporcione aprovechamiento rápido.

Está establecida culturalmente como primera cuestión la competición excesiva "en todo y por todo". La mayoría de las personas siquiera se hace alguna pregunta, cuestiona algo más allá, o desprecia un análisis por evidente miedo a lo que encuentra, alegando aburrimiento. Esto es como negarse adolescentemente a ver las cosas como un todo, y apenas verlas demasiado parcialmente, por minutos, en pantallazos y olvidando todo como un niño caprichoso para atrapar otra tontería enseguida.

Hasta ahora, es como si fueramos hijos del rigor, en general aprendemos algo através del sufrimiento, agotamos algo hasta el cansancio para aprender luego su simbológica abstracción, no lo respetamos de antemano porque nos cuesta respetar ambientes y entrever reacciones químicas detalladas. La percepción humana está prácticamente adormecida en casi todo el mundo.

Si pudiéramos preever esas cuestiones y observar la naturaleza de forma diferente quizás avanzaría el dominio del conocimiento y no el padecimiento del conocimiento.

Puede ser que ahi esté la verdadera lucha que vale o que valdrá si se llega a ese estado de forma controlada. En general no sabemos aprender con la felicidad, no es algo común ser feliz de verdad. Somos hijos del terror al conocimiento de primera mano, al inconsciente que los grandes psicólogos detectaron. Todavía perdemos mucho material creativo en ese terreno. Perambulamos como niños asustados, perfectos idiotas, como huérfanos buscando la mano de nuestros padres, inclusive hoy en el mundo moderno de semáforos y smartphones. Quien sabe todavía con miedo del cuco. Algo asustó al ser humano, el conocimiento directo aún está fuera de nuestro alcance. El diálogo interno, una de las chances más ricas para descubrir las inquietudes y particularidades de nuestras mentes, está entrecortado en sueños, ¿cómo podemos recuperar esa vieja canción, ese poder. Toda la tecnología nada puede hacer por eso. El gusto varia en calidad por el tamaño o tipo de conocimiento. Eso es lo que te gusta porque eso es lo que conoces, lo que identificas, no por saber realmente dónde se está. Es lo que te enseñaron a que te guste, otro poco tú aprendiste, pero, ¿qué hiciste por ti mismo sin copiar el lado caprichoso de tu sociedad? Ahi radicará el conocimiento y poder personal real. Si el individuo no percibe como tal que nuestra sociedad nos cerca en conceptos antes siquiera de darnos cuenta en la edad de formación y luego hay que apurrse un poco para compensar esa falta de conocimient que más tarde con el paso del tiempo va haciéndose urgente nos presiona sobre lo que construimos a largo plazo, estamos acorralados en conceptos contradictorios. Mientras la tecnología se perfecciona, intentamos hacernos monjes de nuestra cotradicción, tranqilos y ordenaods testigos de la masacre silenciosa que es la vida común en muchos aspectos. Presos en entresueños, soñamos que soñamos hacia el aprovechamiento de lo que tenemos de conocimiento, pero aún vagamos entre dos mundos: la experiência directa  y el conocimiento indirecto, el conocimiento y la comprensión.

La crisis llega. El crecimiento también termina, al menos en fases, muestra siempre una limitación. Pueden pasar muchas cosas contrarias a lo que se llama de iluminación, muchas fuerzas vendrán a su encuentro: la ambición empieza a superar el talento, la magia se transforma en ansiedad. El individuo desaparece por detrás de su desorden y adormecimento, dispersión gradual de los sentidos, confusión.

Ver eso de afuera, es tan difícil como comprender la psiquis de repente, como en un flash de conocimiento directo, quizás modificaría hasta físicamente el comportamiento cerebral. Estamos en el medio de una gran batalla interna dentro del ser humano mismo, en su espíritu, evolución y cambios rápidos como nunca desde justamente la revolución industrial y tecnológica que en dos siglos dio un salto para la humanidad que nadie puede concebir muy bien todavia. Casi siempre jugando con juguetitos a vivir sin vivir de verdad, e interpretando la realidad de forma linear; tomando posesión del factor experiencia cuando ya casi no tenemos energía ni habilidad para utilizarla. La eterna ironía del destino, que ríe de nosotros. Haciendo del "yo" un cultivo al egoísmo sistemático, se termina en un callejón sin salida.

Un mundo donde los viejos son retirados de la máquina de montaje y donde no hay lugar para entender o comprender la infancia, los primeros años de un individuo que es obligado a una dependencia que en parte lo instruye y en parte amenaza su poder individual. Valores familiares que funcionan muy parcialmente, arcaicos y de consistencia apenas cuando hay una fuerte consistencia educatiuva.

Puede ser que resista algo, en el duelo interno entre fuerzas descomunales espirituales, que nos impide y nos retrasa. Sería importante hasta para poder conocer mejor el espacio exterior y recursos que nos ayudarían como sociedad a no tener que agotar la energia del planeta; muchas cosas importantes se olvidan en el frenesí del interior de las posibilidades humanas. La religión organizada se ocupa de mantener algún control de orden social o mantener la sobrevivencia del negocio político, pero no como debería ser realmente una verdadera experiencia espiritual, así la misma se banaliza hasta ser entretenimiento.

La idea del anarquismo posible socialmente y real en un futuro será condicionado quizás por la necesidad de acabar definitivamente con el 'hombre político', votando leyes de manera directa y que ya no sea necesario un especialista en entretenimiento intermediario entre "votar una ley y ponerla a funcionar". Es común ver un politico que facilmente se corrompe porque la gestión también es un gran cargo de confianza pero lleno de ventajas. Muchas leyes de una comunidad democrática ya pueden ser asimiladas, votadas y modificadas sin políticos, a través de nuevas formas de lenguaje concreto y directo que permitan crear otro tipo de sociedad en algún rincón del futuro.

Sociedad donde surja otro tipo de entendimiento más evolucionado que nos saque, o atenue la soledad de la deshumanización, que quizás gradualmente produce nuevos tiranos escondidos en el poder y la burocrática máquina del Sistema. Depende de varios factores aún lejanos en consecuencia de esa naturaleza humana que tradicionalmente destruye más de lo que crea, quién sabe esa transición tiene que ser tan lenta o penosa en tantos países de las nuevas sociedades que poco pueden aprender de las más antiguas, pues tales culturas se desarrollan y permanecen de forma distante.

Así a nivel cultural masivo no es posible intercambiar conocimiento sutil de forma constante, apenas en el arte se han dado esas maravillosas rupturas de barreras. Cuando hay segundos intereses se acaba la generosidad y llega la desconfianza, la posición en niveles muy diferentes. Como sociedad de naciones modernas o hasta individualmente en lo personal seguimos casi siempre enredados hoy por múltiples intereses confusos e interpretaciones inmediatistas donde varias voces quieren imponerse. En el ritmo diario no podríamos comprender ni con la mejor de las intenciones, atrapados en un sueño de supermercado seguimos encasillados apenas "sospechando de algo mejor que estaba prácticamente a mano", y ahora no está más, queda esa sensación de que la puerta "se cerró". Hombres y mujeres sumergidos en los conflictos pasionales inherentes a una naturaleza que divide las conciencias, si hay sospechas de unión un terror visceral al conocimiento provocará un conflicto que puede llegar en nombre de miles de excusas. Algo domestica a la sociedad, la hace vacía, y rápido. La hace previsible y desata pasiones inútiles cuando es necesaria la unidad. No toda pasión es buena o mala solamente, pero para generar confusión la pasión es muy eficiente, por desgracia.

Puede ser muy destructiva en manos del ignóbil y pequeño de espíritu. Así colmada de vanidad y encendida de furia, la pasión comandando una legion de demonios entonces acorrala y ocupa, se utiliza de las fuerzas creativas, reduciéndolas a novelas infantiloides. Conflictos ya sean de alto grado de riqueza o principios, o bien inescrupulosos, de baja calaña, o estúpidamente genitales. se entremezclan en el destino del posible y conclusivo aprendizaje por la vida y la aceptación de que además de otros órganos, también tenemos un cerebro y un corazón. Puede que sea muy difícil de concebir por varios siglos esa "anarquía necesaria", porque requiere mucha responsabilidad, ese poder de decisión libre individual y responsable; pero parece la última esperanza verdadera. Hasta ahora, por el momento como máximo tenemos la esperanza de los insensatos.

Hombre esquizoide del siglo XXI, ¿verdad? Recordando esa canción crimsoniana profética. 'Felices con lo que tenemos que estar felices', impacientes con lo que nos acaba dominando, corriendo, al galope por la cornisa de la confusión. Desconociendo la totalidad o siquiera gran parte de las fuerzas que modifican nuestros destinos, y que nos tornan especiales. "Eso es lo que conocemos, entonces eso es lo que decimos que nos gusta." Happy with what you have to be happy with. "Qué somos y en qué nos transformamos", en eso se basan prácticamente todas las inquietudes en la vida, de nuestras preocupaciones y consideraciones. Mucho sufrimiento por falta de conocimiento ocurre porque el pensamiento fluído necesita abrirse paso urgente, mientras que encuentra numerosos obstáculos de toda lcase, esto está bastante presente en cada persona que de cierto modo, ante sus mejores proyecciones e ideas, de verse oprimido por un situación social ya dada. Ante el ciudadano cegado por la niebla de la ilusión del dia dia, se levantan dos principales obstãculos que actuan como derrumbador. El mundo financiero que ataca de frente, donde es imposible desviar o retroceder. Si no se encuentran rápido opciones, podrá invadir este caos el segundo compartimiento: los sentimientos, el lado sensitivo, amenazando de crear un neurótico desquiciado. "¿Qué buscas tú, a quien el silencio no calla, el domingo no te duerme ni la incertidumbre te impide la marcha?" En tres actos, la dignidad de hombres y mujeres se verá amenazada por la llegada del desafío personal de profesiones y económico, tiembla el piso antes de tiempo. La sociedad nos espera con sus transas perfectamente sumisa al sistema, pero no junto a aquel lado que funciona del sistema, porque ese lado es para pocos suertudos o hábiles, en su mejor momento. Nos espera, en general, un camión de dificultades. Sonreímos frente a esos ocrtos períodos de fortuna verdadera. Nos persigue el misterio, lo que aún no descubrimos y agazapado nos aguarda para que lo destapemos, retiremos la losa. Nos persigue el desfío de aquello que está por debajo de la camada de nuestra realidad imnediata, en cualquier lugar del mundo. La vida nos aplasata con ese camión de porquerías y hay que de repente salir de los escombros económicos, emocionales o de la inseguridad de ciualquier profesión. La fé llega para poder intentar calmar la desesperación, pero la luz de sus rayos no ilumina los puntos oscuros, el misterio persiste, el hombre saqnto es llevado al extremo del desafío y quiebra con el hombre común, no se entienden. La fé se esconde entre frases tan siples que asustan la inteligencia de aquellos que buscan la esperanza por otras perspectivas, y no permite que la creatividad complete el ritual. El seno familiar común y coprriente no imagina en su constante actividad, no puede enfocar correctamente aquellos temas puntuales que necesita, el círcuo de poder en juego difícilmente lo permitirá. El destino es 'chambón'. Los individuos cargan las emociones confusas de toda su pre-vida familiar y de criación, tiene que separar bien las cosas antes de emprender nuevos caminos, pero la psicología del autoconocimiento tampoco es para cualquiera que no esté muy atento. además, la fé y las nuevas corrientes de abordaje social desplazaron bastante en nuestra cultura el método de psicología moderna, se alejó del propio vulgo inclusive después del boom de los 60s. El oscurantismo religioso moderno, el negocio de la religión, mantine alejado el foco del hombre común, mantienen el cuadro mediocre mental aceptable. Un mundo no puede llegar al otro así como en los estratos sociales de clases distintos que participan de universos y planos muy diferenciados, eso puede llevarnos a pensar que el oscurantismo actual es todavía mayor, que toma de rehén la mente de cualquier fulano descuidado, el sistema puede provocar estragos de toda clase al individuo como tal, si la persona lo permite. Una lucha constante entre luces y sombras, también posiblemente la dualidad en pugna "sacro vs sagrado". Los seres brilan como pueden, los seres humanos también limitados brillan con sus intevalos oscuros, la vida es como un claroscuro, un desarrollo fotográfico de "black & white" elaborado, hasta en la mente nos pueblan sombras y luz. Cuando se pierde el comtrol, la marea sube y derrumba los diques, invade la playa. La mente comprende desde que tras ella el espíritu permanezca firmee, porque si eso no ocurre rápido, se agrega mierda a la personalidad ya penosa. El cuerpo no aguanta muy bien esa energía confusa de la mente, que un día tiene su día feliz, al siguiente se sumewrge en una insistente sombra d enegatividad y confusión. Encontrar equilibrio allí es un arte complicado como las artimañas y opciones de la propaganda de un gobierno providencia para resolver empecillos. Es como un aterrizaje fozoso sin instrumentos. En la vida en realidad prácticamente nada sabemos, vamos de aquí para allá andando de mula de nuestros sentimientos pesados, prácticamente sin conocer o saber de la vida o el mundo algo realmente significativo y valioso. Como individuos cargamos cierta cantidad de una energía "especial" por períodos -en los más inteligentes-, cierta calidad por un tiempo, casi todo snosotros portamos ciertos requisitos adecuados de adaptación, y luego desaparecemos. El misterio baraja la mano del útimo capítulo del destino. Los dioses no responden nuestras preguntan ni acuden ante la necesidad, estamos solos. Sólo podemos elegir, y elegir se torna un ejercicio casi cruel. Las personas somos controladas por un Ministerio de Propaganda dentro nuestro que manipula los deseos, los sueños y también nos hace adaptables al mundo. Tenemos cada día algo así como un programa de TV instalado en el cuartel general de nuestra mente, que mantiene las noticias del mundo en general y nuestro micromundo en tono "normal", evitando otras cosas, todo supervisado por ese ministerio interno, regulando el "feeling" de la comprensión. Es así como cada "programa" y el sujeto mantienen el diálogo interno adecuado a nuestra jornada pero todo eso está bajo un "hielo fino", pasible de quebrarse, y queremos mantenerlo firme, necesitamos esa normalidad que puede ser además "área de confort", y achacar al individuo. Somos un producto -y algo más- de la realidad que en este mundo de la carrera humana pretende engancharnos en la trampa de la mediocridad. Hay muchas cosas sobre el exterior, el mundo en general, que son difíciles de definir, son como cuestiones metafísicas sutiles que pueden observarse alrededor, pero es muy complejo identificar. A veces uno piensa que algo bello, increíble de perfecta armonía, consistente y pleno de vida, fue realizado o creado en momentos agradables y confortables, pero casi siempre no es así. No escapamos al sufrimiento ni en nuestros mejores momentos porque al fin nos alcanza una consciencia mayor y más amplia donde lo importante no está en la "sensación". Y así es que por el momento podría decirse: "eso es lo que conoces, eso es lo que te gusta".

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