segunda-feira, 17 de novembro de 2008

Diccionario Estrictamente Personal sobre Cuestiones Aleatorias

Un abecedario Danielítico-Catinístico   (2001-2019)


Salario: Burla mensual aceptada tácitamente para poder cubrir algunas cuentas, representativa de lo que ganamos al ser de algún modo explotados por el sistema, para luego tener que jubilarse por miseria aceptada.

Resiliencia Capacidad de recuperarse de  las mierdas que nos ocrren en la vida.

Inmortalidad: Característica maravillosa que apenas algunos seres poseen en lo que va de ciertas obras notables o habilidades que mostraron o ideas que dejaron, por lo que todo esto aún es cuestionable, es decir la existencia de algo inmortal, porque sobre la "vida inmortal" sólo se conocen leyendas infantiles o delírios románticos.

Globalización: Representación dramática y geopolítica de la multiplicidad de los problemas humanos que siempre existieron, aumentados y deformados por la propaganda y la exaltación de ciertos individuos. En una hipotética Edad de Oro humana, sería un gran paso de avance y progreso verdadero.

Teléfono móvil: Dispositivo demoníaco-angelical de comunicación rápida con sistemas de redes sociales, herramientas paralelas, distracciones y aplicaciones hasta casi neuróticas que muchos confunden con su propio cerebro, y por causa de esto desafortunadamente dejan de usarlo. (al cerebro)

Rebeldía: Fuerza y manifestación primordial de la inteligencia y lucidez, al ser controlada por una mente inteligente y corazón sereno, se torna una de las puertas más puras al conocimiento. En el caso opuesto, es una de las mejores maneras de cultivar la autodestrucción.

Posesión: Antiguamente se creía que espíritus poseían a los seres humanos y cambiaban su personalidad. Luego que esta creencia comenzó a caer en desuso en la era de la razón, el verbo se transformó en un objeto de adoración de museo y también para algunas religiones o sectas relacionadas a supuesta comunicación de fuerzas espirituales. Vestigios de su práctica aparecen desde que éramos casi primates. O sea, hoy en día una persona puede estar poseída y tranquilamente ejercer un cargo público sin que nadie sospeche de algo anormal, en un principio, ya que puede disfrazar con talento obscuro y atractivo tal abominación.

Progreso: Vocablo gentil que a menudo se utiliza para poder explicar de lo que es capaz la ambición y la codicia cuando hallan un camino para soltar sus complejas fuerzas dominantes del ser humano común, y darles forma.

Éxtasis: Arte humana relacionada al placer, condenada a la perpetuación constante. En su forma del 'arrebato religioso' manía ciega que es acompañada de una pérdida de la capacidad de reflexión y de la conciencia del yo, con la seductora percepción innata de estar practicando una travesura prohibida sin que los dioses se den cuenta. Cuando el éxtasis posee orígenes benéficos, como la espiritualidad, o la iluminación, éste dura poco, es huidizo y provoca más dudas. Cuando se origina en el exceso y se concentra apenas en la experiencia de la satisfacción de deseos es más intenso, dura más, pero precede a una depresión desagradable y pegajosa justamente por haber obtenido lo que quería sin darse cuenta y experimentar el sutil vacío posterior a la realización de un capricho de la vanidad, no la búsqueda del conocimiento.

Experiencia: Sabiduría práctica inequívoca que suele tener la manía de llegar demasiado tarde para ponerla en acción en nuestra cita con el Destino. Cuando ésta, por el contrario, llega a nosotros precozmente es anulada enseguida por las Brigadas de la Antigua Razón al comando, lo que generalmente provoca un cambio posterior de 'gobierno' en el trono de la 'razón interina', a veces en forma dramática, dejando a la persona bastante neurótica.

Patán: Individuo polivalente en la escala política y social. Existen diversos especialistas de la materia en otras áreas, como: banqueros, artistas, técnicos de reparación de automóviles, asesores de empresas, dueños de corporaciones, profesionales del esoterismo, médicos, profesores universitarios, encargados de recursos humanos, abogados, policías, farmacéuticos, comerciantes, sacerdotes, vendedores ambulantes, periodistas y columnistas, administradores inmobiliarios, críticos de cine, porteros, gerentes, gestores, agentes del gobierno, inversores, militares, ‘personal trainers’, vendedores de seguros, empresarios del deporte, publicitarios, tecnólogos, dentistas, psicólogos, cosmetólogos, y otras innumerables actividades.

Policía: Uno de los tantos intermediarios, líderes y agentes del crimen, salvo en contadas ocasiones generalmente mortales donde realmente cumple la verdadera función encomendada por el pueblo a cambio de generosos impuestos.

Pensar: Ciencia y actitud al mismo tiempo, la cual en constante casi desuso ha sumergido a los actos humanos paulatinamente a un manojo de confusiones miserablemente contradictorias y estúpidamente impulsivas, lo que se agrava en el mundo moderno que prefiere quedarse en la mediocre costumbre del pensamiento binario mismo frente a posibilidades increíbles que cambiarían muy positivamente toda la estructura mental del ser humano.

Médico: Profesional en pocas ocasiones generoso y cumplidor, y casi siempre perverso cuya curiosidad morbosa y desviada del conocimiento de la medicina se desvía frente a las tentaciones del lado decadente del sistema, como por ejemplo cobrar consultas sin hacer nada real o concreto para auxiliar a su cliente, que usualmente ve sus problemas crecer mientras crece el bolsillo del notado y brillante profesional miembro ilustre de nuestra impecable sociedad.

Máscara: Instrumento utilizado por aquel que desea pronunciar una gran verdad, alguien que desea hablar sin ser juzgado o recriminado, expresarse con total libertad y sin censura. "Ponle una máscara al silencioso y de repente hablará". Por supuesto que al que ejerce el oficio de actor le es más fácil aún, ya que siempre 'hace de otra paersona'.

Abogado: Profesional en pocas ocasiones generoso y cumplidor, y casi siempre perverso cuya curiosidad morbosa y desviada del conocimiento de las leyes se desvía frente a las tentaciones del lado decadente del sistema, como por ejemplo cobrar consultas y/o honorarios sin hacer nada real o concreto para auxiliar a su cliente más que beber su sangre, que usualmente ve sus problemas crecer mientras crece el bolsillo del notado y brillante profesional miembro ilustre de nuestra impecable sociedad.

Reparación: Ciencia esotérica que envuelve a todas las actividades sin casi nunca alcanzarlas en su totalidad. Basada en creencias arcaicas que aplican el concepto: ‘nada se pierde y todo se transforma’. Puede repararse algo, menos la recuperación del tiempo perdido.

Amargura: Estado de ánimo inútil de carácter invasor y predatorio, que a menudo sobreviene después de un corto estado de gracia también inútil y exagerado, provocado por una prolongada práctica de profunda reflexión que nos hace pensar en vano que también todo fue inútil. Aventura peligrosa alimentada por el egocentrismo, que sólo con una gran lucha interna podría sublimarse y perder su carácter sombrío de autocompasión que hace que la persona pueda convertirse en un verdadero plomazo con ritmo tanguero. Algunos amargos se hacen poetas, tornándose así algo más que un simple amargo, pero no sin antes una tremenda lucha interna que sólo traban los valientes.

Pasividad: Reacción constante ante la percepción de la condición humana, que se sigue de una gama de acciones rica en desaciertos de orden Activo. Puerta peligrosa hacia lo sombrío, pues ante lo sombrío no se hace nada.

Mejor: Quizás el último de los Unicornios. Lo que nunca se dice. Lo que se piensa en estado de ensoñación y se olvida acto seguido en 3 segundos implacables. Lo que siempre alguien encuentra la excusa de nunca intentar hasta cuando es viable, porque aparece como algo aterrador. Uno de los vocablos más obscuros de toda la historia humana. Situación relativa que asoma la cabeza por encima de la peor de las situaciones exhibiendo sospechoso optimismo. Lo mejor se manifiesta siempre como algo raro y casi imposible de verse. Para explicar semejante vocablo apenas existen actualmente teorías: “Es mejor ser pobre y letrado que rico e ignorante dependiendo las circunstancias y el destino, pero es aún mejor ser rico y letrado que pobre y letrado. Una opción común que define la palabra ’mejor’ ocurre durante la ausencia de estas dos últimas posibilidades monetarias, y es conformarse con ser letrado”. La palabra ‘mejor’ surge también cuando el teórico comienza a cansarse y tiene miedo de usar la opuesta. En la sociedad de hoy el sentido del vocablo ‘mejor’ se superpuso exacerbadamente al vocablo “tener”.

Barrio: Excusa física por medio de la cual los políticos nos van sacando dinero para contribuir con la sociedad que les paga el salario, mientras se mantiene todo prácticamente como estaba. Lugar rico en experiencias humanas (y otras no tanto) donde el hogar y el mundo exterior se mezclan en lo cotidiano y parecen ser la misma cosa. Esquinas donde sufrir y ser feliz es casi lo mismo. También puede ser un lugar donde están tus amigos, tu rincón de conexión con el mundo. Independe de la educación e historia personal, ese barrio es imaginario: puede ser uno nuevo que nada tiene que ver con el nativo. Pero el hombre se repite y por tu barrio desfila tanto el aprovechador como el honesto, tanto el pobre miserable espiritual como el iluminado, el mediocre presumido, tanto el ignorante como el lúcido. El concepto barrio se mezcla con tus sentimientos y reminiscencias. Se termina casi siempre por quererlos y reunirlos a todos en rara tradición, en una mitología personal.

Cine: Herramienta de expresión más completa ya inventada hasta ahora, casi sobrenatural, que permite de un modo diferente que las letras la posibilidad de acrecentar elementos claves para la visión artística, espiritual y filosófica. Realidad artificial fabricada a 24 fotogramas por segundo. Su uso depende hoy de un largo y sinuoso debate ya que muchos la consideran apenas un vehículo de puro entretenimiento, u otras cosas que no se terminan nunca de aclarar, que forman parte de la aventura de la civilización y se apilan como basura. Como todo depende de quién posee los medios de utilizarla, su posibilidad de sobrevivir como arte benefactora aún está en manos del destino. En manos de un líder absolutista puede transformarse en un modo de lavado de cerebro, en manos de un visionario, un relámpago de iluminación, una puerta a la percepción. En manos de un tonto codicioso, una máquina de hacer dinero entrando al mercado del cine.

Calma: Estado hipotético donde se supone que todo está tranquilo aunque las cosas realmente no posean el mínimo se seguridad. Arte de la inteligencia conectada a la reflexión que tiene la particularidad de tocar la flauta mientras ruge el león, con resultados increíbles donde el león deja de rugir y donde sus intenciones de ataque se derivan en extraños ronroneos. El secreto de abordar el concepto sin incurrir en errores lamentables tal vez sería: “nunca abandone su instrumento musical”.

Corrupción: Factor común en la asociación y ejercicio de atividades políticas, al ejercer cargos de responsabilidad y gestiones, protegido completamente por el Status Quo y la ley.

Envidia: Motor de los negocios, las civilizaciones y los cargos de todo tipo. Salsa que le da gusto a la vida de los pobres de espíritu.

Mujer: Espécimen complementar del hombre -para la procreación- que a menudo sufre de inevitables problemas emocionales según teóricos por carecer del miembro externo conocido, y en lugar de éste cargar con una cavidad infinita donde retiene, guarda y sujeta secretamente los misterios de la creación. Como el diálogo con los dioses fue interrumpido en algún momento de la evolución –si es que alguna vez hubo diálogo-, muchas veces ésta cree estar maldita por llevar tal órgano cavernoso, cuando realmente es quien carga el mayor de los poderes y la mayor de las bendiciones al poseer tan misteriosa rajadura y captar a través de ella todo tipo de rarezas de humores. A menudo, de toda esa confusión nace una extraña e inútil rivalidad con el hombre, cuya limitada comprensión ya lo tiene muy ocupado al no comprender ni su propio miembro viril, mucho menos comprenderá con la debida velocidad el de las mujeres.

Hombre: Espécimen complementar de la mujer –para la procreación- que sufre de inevitables problemas prácticos por llevar un miembro externo notable y la mayor parte de su existencia no saber qué hacer con él, a pesar de que la sociedad cuando machista supuestamente le dice lo que tiene que hacer con tal extremidad. Atormentado por querer comandar el destino de cosas que serían sólo legítimas de gente que sabe bien qué hacer con su instrumento y sus artes, expandió la confusión por la tierra, y cada vez que un individuo quiebra esa regla y se dispone a querer entender el tema, es tomado como enemigo de la humanidad, tratado de hereje y “encadenado a los Urales” para sufrir el tormento de Prometeo, torturado y castigado por su propia tribu, y no por los dioses, que están bostezando de aburrimiento, cansados de ver la repetición de la misma historia en la raza humana.

Corrupción: práctica común y modalidad en la polítca, -y política empresarial- que crece en expertise proporcionalmente a la ambición y timing del sujeto, ya sea político, empresario poderoso o hampón ambivalente. La corrupción es el medio que necesitan pára desarrolar su talento, el propio elemento clave. Como el oxígeno a la vida. Existen varios medios para sostenerla escapando a la ley: la superfacturación de obras urbanas, por ejemplo, pero la más moderna es suministrar -utilizando el nombre de una empresa o institución pública- servicios pésimos que no existen y dejarlos en manos de amigotes y fuincionarios inútiles, ahora estos servicios son cobrados al ciudadano como fortuna pero tercerizados a dos mangos.

Impuesto: Especie de carne en descomposición que atrae innumerables animales de rapiña y parasitarios rastreros llamados de muchas formas, como a seguir: administradores, bancos, políticos, secretarios, burócratas y demás esbirros, que se apiñan en innumerables reparticiones públicas, donde medran intentando sistemáticamente aumentar la tasa de descomposición de cierto material vital presente en todas las otras especies del ecosistema, y así alimentarse con mayor facilidad. Estos rapiñadores, a su vez favorecidos por esa enorme facilidad de consumo, teóricamente fertilizarían los campos cumpliendo el ciclo alimentar, pero misteriosamente la fertilización de todo el hábitat ocurre de manera pobre y limitada, perjudicando así todo el ecosistema, y dejando mucho que pensar acerca del sistema excretor de estas alimañas. Por esta razón a los recaudadores de impuestos se los clasifica como animales parasitarios. Demás está decir que la panacea de esta enfermedad no ha sido encontrada ni por el mejor de los científicos y que huele mal en casi todas las sociedades que no han tratado a fondo el problema como se merece.

Jefe: En cierta épocas remotas legendarias, para las tribus semitas, amerindias, africanas, normandas, germánicas, galas o de los hunos, e innumerables organizaciones tribales esparcidas por toda la tierra, el Jefe era un líder de alto rango que podía a veces poseer autoridad sobre otras tribus liderando toda una nación, (ver ‘El combate de los Jefes’-Asterix, el galo). En tribus americanas precolombinas el jefe podía tener poderes no sólo de guerrero líder, sino de presencia en consejos de sacerdotes, chamanes. Su longevidad era apreciada y también era un consejero de su pueblo. Su deber era permanente: en tiempos de paz velar por el orden y la unidad, y en tiempos de guerra ir adelante en batalla como comandante y guerrero más poderoso. Con el tiempo, el concepto de jefe se fue desgastando hasta que sus poderes y deberes de antaño quedaron olvidados. Hoy en día un jefe es un individuo generalmente pusilánime y mal informado, que lucha la guerra de las empresas tonta y desesperadamente del mercado y sus caprichos, a través de armas afiladas como espadas llamadas “memorandums” y “relatorios” presionado por entes que nunca muestran el rostro, colocando adelante de las responsabilidades innumerables empleados reclutas que casi siempre saben más que él mismo sobre las tareas a ser ejecutadas, buscando más mantener su status que invertir en conocimiento. Su rol hoy en día equivale muy a menudo al bobo de la tribu de antaño, a quien hay que limpiarle la baba con frecuencia y perdonarlo por sus caprichosas y limitadas proyecciones mentales, o sus arranques de locura. Según la ley de un ingenioso observador del mundo y el sistema moderno de cualquier empresa, todos tienden a alcanzar su pleno nivel de incompetencia al ser ascendido, pues deja de trabajar para transformarse en un policía torpe que se olvidó de su oficio.

Niño: Ser humano sin forma en perfecta armonía con el entorno, hasta que crece. Iluminado, transparente y poderoso en el sentido de poder recibir abiertamente a todas las cosas, muchos dicen  por el hecho de carecer de defensas preestablecidas. Su magia está directamente relacionada al poco contacto peyorativo que ha tenido con los defectos y virtudes de la civilización moderna. Obligado paulatinamente a aceptar su condición de dependiente, generalmente mientras crece nunca se le explica con claridad de cuanto a la vez se depende de ellos para no olvidarse de las cosa. Como es absolutamente maleable, tanto puede aprender lo mejor como lo peor, o la sistematización de la mediocridad. Con esa excusa el entorno intenta limitarlo al máximo para que su iluminación espontánea de genio sea apenas apreciada como un juego, e interpreta a la niñez como un período apenas de formación y de tonterías. A pesar de existir muchos tipos de niños, es una clase de héroe desprovisto de miedo, que cabalga por la raja de los mundos con absoluta facilidad, estando siempre en contacto con los secretos filosóficos que la humanidad persigue en vano y con el criterio equivocado para intentar corregirse.

Viejo: Persona que ha acumulado un número suficiente de experiencia, pero que casi siempre es descartada por la sociedad debido a la vorágine de la modernidad, que vulgarmente se apresura por cortar todo tipo de contacto con él. Acorralado por sus visiones incomunicables, complejos y recuerdos, lucha a menudo para ser aceptado para encajarse en un sistema tan ridículo o peor que le impusieron cuando era joven. Ese rápido descarte improvisado de viejos es quizá uno de los secretos que forman parte del gran fracaso humano, que entrega el futuro a personas asustadizas y gananciosas para resolver los grandes problemas, descartando peligrosamente cualquier dato importante de un viejo que ya no teme ser sincero. Los únicos cargos donde los viejos son aceptados son los religiosos y los políticos, en resumen, el peor lugar donde deberían estar, lugares donde el cerebro y los sentidos están poblados de cuentos de hadas aburridos y la mente está sucia de telarañas.

Pirata: El mayor entre todos los artistas del mundo de los negocios. Ser necesitado y probablemente de infancia infeliz, que se entrega al concepto de que la única profesión democrática es el crimen, que todos tienen derecho a practicarla, y que es la única cosa recomendable para invertir en un mundo donde las leyes las dicta una clase a la que el pirata no pertenece, cosa que por supuesto no es verdad. El pirata alimenta al sistema como apoyo soporte y ayuda a gobiernos pobres o corruptos que necesitan urgentemente “cash” para obras como por ejemplo las pirámides de Egipto en la antiguedad.

Político: Free lancer del mundo pirata descrito anteriormente, bucanero incansable acechador natural de las divisas y presupuestos del país, escalador nato. Cuando llega al poder, contrabandista número uno de armas, prostitutas y drogas. Administrador o socio de carteles y desvíos millonarios, su objetivo no es ser bandido, es tornarse legal. Proceder fuera de la ley desde adentro de la ley es su gran habilidad, oficio que aprende rápido a desarrollar. Cuando más legal y más rápido lava su dinero sucio más feliz es, más se siente tranquilo en su reservado Club Privé de culto a Baco. Sus apariencias son diversas, así como también la apariencia de sus esposas. Siempre tiene una familia que utiliza como propaganda propia, su imagen. Pero para sobrevivir en la realdiad política cuanto más jueces en su club, mejor le irá. De magnate o familia de industriales a universitario pseudo intelectual de izquierda, de hijo de comercianes inmigrantes a playboy de burdeles, De pastor fundador de iglesias a empresario de aerolíneas, de dueño de red de TV a abogado astuto, de vestido de humilde hasta facineroso de sindicato con camisa desabrochada. Desde abajo en la militancia, en todo populismo, la clase política puede financiarse sola bajo cualquier partido, ideologia, régimen y tendencia, el poder de desviar dinero e influencia a su causa hace de esa clase la más fuerte y la primera en la salvaje cadena alimentar de la sociedad humana.

Mercado: Lago casi imaginario y virtual donde se puede pescar el nutritivo pez llamado dinero. Infelizmente en ese lago pantanoso existen innumerables predadores, y a cada día aumenta el número de altivos y esperanzados pescadores aunque ni siquiera estén provistos de una simple red o anzuelo, el mercado es también un juego donde se valoriza más el estómago que el cerebro.

Lotería: Trampa perfecta “caza bobos” del gobierno donde el sistema siempre gana. Su nivel de perfección en ese sentido funciona mejor que un casino. Cuando alguien gana, indefectiblemente se crea la ilusión tácita plural de que “todos” pueden ganar, lo que la ley implacable y matemática de la probabilidad jamás permitirá en el sueño más dulce del soñador más avezado de la galaxia más distante. Nadie dice: “hoy jugué a la lotería y perdí”, prefiere decir: “hoy no gané”, ya que su inconsciente jamás aceptará en contabilizar cuántas veces perdió y a través de esa desatención matemática alimentó a un montón vagos que ganan dinero sentados vendiendo ilusiones con pompas de jabón y de daiquiris en playas exóticas sin tsunamis y llenas de placeres excelsos.

Ilusión: Estado muy común en el ser humano donde puede vislumbrarse y vivenciarse el verdadero paraíso terrenal o el peor de los infiernos, pero con el implacable detalle de perder la capacidad de distinguir la diferencia entre ellos. Congelamiento sin hielo provocado por la anestesia general que aplica la sociedad a cada día, con las sutilezas que sólo un gran maestro del mal podría concebir.

Religión: Teóricamente podría ser una forma de abordar y convivir con el espíritu humano, pero principalmente en Occidente y Oriente Medio sufre de la debilidad de convertirse en dogma e interpretación de escrituras, encarnando así la Némesis de la humanidad, esparciendo su terrible aliento fétido y perpetrando el estado de estupidización total, tribulación y discordia donde un inacabable ejército de ignorantes egocéntricos se pelea por poseer al mismo dios que todos deberían supuestamente adorar en armonía. Fuera de ese escenario horriblemente patético, la religión “moderna” en occidente puede hallársela allí donde pululan seres retorcidos dispuestos a vender mentiras cantando aleluyas por TV para gente que cree que no tiene nada mejor que hacer.

Descanso: Momentáneo contacto con el mundo real tal como es, donde el cuerpo tiene la virtud de comunicarse con su mundo simbólico y numinoso, esencial para encontrar armonía verdadera. Debido al estado alterado del ser humano actual, un descanso ideal sólo es posible cuando la persona es consciente de su propia realidad.

Depresión: Sentimiento que viene después de comer, ya que la sangre se concentra en el estómago. En su forma más compleja, estado existencial sumamente desagradable y casi siempre, resultado de alguna situación compleja donde la persona sólo sabe ver el lado miserable de todas las cosas. Cuando causada por un mal externo, la depresión acaba siendo una manera de percibir nuestro nivel personal de fragilidad y precariedad.

Banco: Templo donde se concenta la mayor tensión nerviosa del ser humano moderno. Tienda precaria y mal administrada pero con buen marketing donde le solicitamos a alguien que guarde nuestro dinero y lo transforme en un gran acontecimiento social e individual siempre y cuando la cuenta sea más bien gorda. Caso contrario, desierto sofocante limpio como un hospital donde jamás un funcionario o gerente recordará su nombre en momentos de necesidad.

Realidad: Solución inodora, incolora e insípida sólo para la raza humana. En otros seres del planeta es notada con singular indiferencia y en todas sus facetas, ordinarias y no ordinarias, es decir, recibida con naturalidad. Desayuno de todos los días, almuerzo y cena de la raza humana. Infelizmente todavía, por un secreto guardado a siete llaves por la evolución, no sirve como alimento en sí, ya que a la mayoría de los seres humanos cuando se alimenta de ella les provoca convulsiones y hasta puede causar la muerte en vida dependiendo de la capacidad individual de cada uno, la cual es dramáticamente limitada. Cuando la realidad alcanza a un ser humano, generalmente el mismo es atacado de diversas alucinaciones, demencia, parálisis y una propensión a propagar mentiras. Los hombres considerados legítimos Santos y Héroes, son aquellos pocos inmunes a los efectos nocivos al organismo que ésta solución provoca. Algunos poetas concuerdan que existen varias realidades superpuestas, a lo que podría decirse honestamente –si esto es verdad- que todas existen en sí, como que ninguna existe, y que la vida es una ilusión.

Enrarecer: Actividad solista o de grupo, en el segundo caso, convenir con otro individuo/s en manchar lo poco de bueno que el aire aún tiene y el ambiente aún respira con la debida dedicación hacia lo inútil, excesivo, neurótico y esquizoide a que el ser humano es tan propenso. Muchas veces las mujeres poseen artes exclusivas para realizar con éxito esta tarea debido a su increíble talento en el arte de la prestidigitación y la hipnosis, aprendida durante siglos de represión y encadenamiento.

Negocio: Trato donde dos partes se benefician, pero donde casi siempre sólo uno lo hará en forma prácticamente suprema a corto o largo plazo, sin que el otro se entere. Moneda corriente entre dos o más partes que quieren solucionar un problema fuera de la ley vigente que impide la acción y deja el estado de las cosas exactamente donde está.

Ley: Según el visionario Kafka, máximas proferidas por la aristocracia que hace las leyes, sin que el pueblo nunca se entere y que apenas benefician a la aristocracia 'hacedora de leyes', donde la policía en lugar de servir y proteger, es el empleado burócrata y la barrera inexpugnable, como mandatario del crimen legalizado practicado por agentes que sostengan las estructuras de tales aristocráticos. Conjunto de reglas para construir una civilización, una sociedad en dominio de pocos para dirigir una gran cantidad de gente que conviene que permanezca en ‘delito’ y en la ignorancia para poder ser controlada mejor. Conjunto de reglas de orden ético, moral y cívico, donde el abogado suele hacer de Caronte, el barquero que nos lleva a los infiernos, y donde Lucifer es el juez. Al barquero encima hay que pagarle para ir al infierno, cruzando el río Estigia, ironía sutil del príncipe de las tinieblas. Según el célebre Dr. Moureau, la utilidad de una Ley dependerá del nivel intelectual de quien debe obedecer a su creador, así como del modo conque el creador reprime a sus súbditos.

Crédito: En el sentido financiero, una de las siete cadenas míticas que nos atan al infierno, que por fuera tiene pinta de lugares par agente exclusiva, coches lujuriosos, en resumen, una invitación a vivir todo lo que nos hemos perdido últimamente. El crédito es aprobado en el infierno y siempre enviado a nuestro banco local por un súcubo mediador muy bien vestido que se apellida de gerente de su banco local. Haga la prueba: en el mismo documento o tarjeta que representa nuestro crédito -indistintamente del local o país de expedición-, puede sentirse el olor a azufre que revela su origen. Otra prueba: cuando usted necesita del gerente el mismo jamás está para atenderlo, lo que prueba que el súcubo tomó forma humana y una vez obtenido su objetivo luego ya no la necesita, volviendo en forma vaporosa a su hediondo lugar de origen.

Virtud: Calificación relativa según la cultura y época, que promueve el desempleo y la recesión por toda la tierra. Cuando aparece esta manifestación en un ser humano lo más probable es que sea relegado al olvido, a la soledad y la locura, condenado como un intocable de la época de las castas en la antigua India. Lo mejor en estos tiempos según algunos desesperados moralistas es ocultarla cuando se la tiene si se quiere sobrevivir, la otra opción es mostrarla sabiendo que lo más probable es que se sea crucificado hasta por las personas más cercanas a uno, principalmente por los más confidentes.

Voluntad: Para los brujos toltecas, lo que nos mueve al poder. Para los que sufren de una grave falta de curiosidad por la vida y no saben elegir el camino del guerrero, la voluntad es justamente lo que les falta en el mundo de hombre común.

Nación: Estado que se crea a través de un conjunto de mitos y sueños alucinógenos de un pueblo, que se organizan y acumulan desordenadamente bajo ciertas características autóctonas, acompañadas de un fervor patriótico psicotrópico y un sinnúmero de justificaciones heroicas –mientras casi siempre sus verdaderos héroes son olvidados, o ejecutados una vez que no se consideran más útiles-, justificaciones que la hacen creer que es la mejor nación de todas, especialmente la más moderna, y poseedora de la más ejemplar de las constituciones mismo que ésta no haya sido puesta en práctica en momento alguno o con el debido ahínco, al menos para certificarse de que sus preceptos estaban bien encaminados. Cuando la nación nace, al mismo tiempo se torna un imán de todo tipo de cosas que promueven el olvido de las mejores teorías que la formaron y se pierde en estúpidas rivalidades con naciones vecinas. Palabra que llena de aires pretenciosos a los corazones ingenuos. Cuando la nación crece y se desarrolla, siempre aparece un tonto que la convence de que es la mejor de todas y tiene que enseñarle a vivir al resto del mundo, y así conquistar o anexar otras naciones sin preguntarles qué opinan.

Teléfono: Aparato que deforma la comunicación espontánea cuya utilización asusta al usuario disfrazada de una corporación mafiosa que le envía una cuenta excesiva y cobra tasas escalofriantes. Según el gran sabio estoico Julio Cortázar, los únicos verdaderos teléfonos son los gatos, animalillos sinceros que son los que transmiten importantes mensajes a sus dueños y al mundo que los rodea, a pesar de no poseer habilidades lingüísticas.

Funeral: Ceremonia pseudo-religiosa donde se saluda rápidamente a un cadáver para recordar melancólicamente la sutil energía que lo ocupaba en el pasado y que la mayoría ignoraba adrede. Lugar preferido para ejercer la dispersión de rumores, observar con avidez o lástima la situación económica de la familia, hablar de fútbol, detectar herederos y amantes, comer canapés gratis.

Honor: Sentimiento arcaico que buscaba elevar la dignidad personal. En una sociedad tradicional, como la japonesa, era una buena excusa para aumentar la tasa de suicidios, mientras que en la sociedad sueca la baja autoestima –que se manifiesta como la pérdida total de honor frente al espejo- sumada a una buena cantidad de alcohol, también aumentaba la tasa de suicidios en el siglo XX. El uso de esa palabra –usada con la debida responsabilidad- se ha tornado tan aterradora que hoy casi nadie la conoce. Se ha relegado apenas a discursos vacíos, y se pronuncia con una emoción especial que provoca la tierna ilusión de que su significado aún existe.

Ignorancia: La manera más fácil de vivir. La paz de los tontos, la excusa del perezoso que se regodea en un triste lamento que se esconde bajo una timidez letal.

Mediocridad: Meta de todos los políticos para homogenizar el crimen y lavarse las manos de las incontables omisiones que practican y de las herramientas de destrucción de las que se valen para construir la civilización. Cómodo colchón donde se acostaron tanto los corderos como los lobos de la raza humana, sin haber considerado antes el precio carísimo que pagan y el fardo que le entregan a la siguiente generación.

Ansiedad: Misterioso estado de ánimo que precede un error lamentable, una decisión inútil, o una fatalidad ayudada por el error humano. El psicólogo italiano Giovanni Alacapito estudió durante años esa disfunción, y ayudó a innúmeros pacientes que la padecían en la Europa de posguerra y posteriormente trató pacientes sudamericanos que padecían de los mismos trastornos, pero años después infelizmente no tuvo tiempo de tratarse a si mismo, muriendo trágicamente de un ataque de ansiedad haciendo cola en la puerta de un banco en huelga para cobrar su jubilación, durante su retiro en un país sudamericano que sus biógrafos se niegan a detallar. Teóricos modernos de la línea alacapista defienden la idea de que muchas veces una persona puede ocultar su ansiedad hábilmente y que ese estado se confunda con la calma.

Inamovible: Casi todos los puestos donde existe un sólido cuerpo de corrupción. Lugar donde se sienta el conformista y vacila mientras se plantea el pasaje del día, y donde alguien reflexivo de principios es constantemente bombardeado al cuestionar la sociedad con su atrevimiento. Reacción de un empleado o agente burocrático cuando aparece una solución de un problema que no está en el manual de procedimientos.

Colegial: Individuo generalmente inocente que piensa que está aprendiendo algo útil para sí mismo y la sociedad, cuando en realidad casi siempre lo están adiestrando como a un animalito de circo para ignorarlo luego en un abrir y cerrar de ojos. Generalmente confinado en las tareas que le dan, cuyo nivel depende del cuerpo educador de turno y la capacidad del colegial en identificar la ineficacia del sistema como tal, exige lo mínimo de sí mismo dentro de un ambiente soporífero y retórico, en el medio de dos mundos que no comprende: el mágico mundo de la infancia que acaba de desaparecer para siempre, y el mundo de los adultos llenos de gente enredada en absurdos, complicada y debilitada que anuncia su implacable llegada. Muchas veces ignora a tal punto su condición que se entrega a las modalidades banales de su entorno sintiéndose privilegiado por pertenecer una ‘orden’ especial de individuos inmortales que nunca envejecen, feliz dentro de su cuerpo que estalla bajo potentes hormonas y poco auto-observación, lo que le vendría muy bien y suele descartar de plano sumergido en una crasa ilusión de poder.

Lentitud: Característica nata del ser humano que se desarrolla en el momento justo en que se dispone a alcanzar su punto mejor, su objetivo menos impropio, su mayor anhelo, su sueño más perfecto. Esta característica hubiera sido corregida si no existiese a mano la más rápida solución, el camino más corto, que lleva a una situación que parece estar conectada a los mejores sueños y anhelos, pero que en realidad dista mucho de serlo principalmente cuando el soñador y el ejecutivo no son ni la misma persona, ni entienden el hecho de alcanzar un objetivo de la misma manera, o son la misma persona que se divide en fuerzas opuestas que lo entorpecen.

Mundo: El inodoro del ser humano, en detrimento del resto de las especies. Brilla por fuera y es hediondo por dentro. Quizás con un poco de la metáfora de los sabios pensadores pueda explicarse mejor: Un río de desperdicio corre por el medio de la humanidad, un río que se lleva todo lo mejor que hay en ella, provocando una reconstrucción constante de valores donde la humanidad nunca se encuentra, cambiando generación tras generación los lugares sin que el conocimiento pueda transferirse, mientras la población de analfabetos, perezosos, hedonistas y distraídos crece a cada día. Aún se desconoce el porqué verdadero, si es que lo hay. Mientras una pequeña parte de los hombres lucha para mantener una armonía en el mundo en el cual el mismo pueda ser todavía algo mejor para convivir con los grandes interrogantes, la gran parte de los hombres que se cree el ‘dueño del mundo’ vive para el desperdicio y la banalidad, creando el caldo de cultivo de la Infelicidad, la Confusión y el Desespero. En resumen, la raza humana tiene en su justa medida el mundo que se merece.

Mendigo: En la mayoría de los casos, un desheredado polifacético de la sociedad capitalista pseudo-pacífico, que decidió adaptarse a ella transformándose en un vago en vez de enfrentarla, ya sea por pereza o terror puro de su propio talento perceptivo. Falsamente acusado de locura, cuando se cree esa mentira busca excusas ingenuas como el alcohol para esconderse en un personaje más cómodo, y así ejercer su profesión más adecuadamente. Iluso reventado que podría contribuir y darle una buena lección a la sociedad, pero que se ya olvidó de bañarse, y de cómo se llamaba, dos crasos errores para alguien que participa de la sociedad. Estúpido que en vez de utilizar al sistema para su supervivencia como cualquier persona considerada “normal” haría, se deja aplastar por el lado oscuro del mismo para trabajar el último recurso de una inteligencia decadente: la utilización de recursos histriónicos para hacer creíble su perversa autocompasión de sufridor inconsciente.

Antipático/a: Lo contrario de la empatía. Estado de ánimo que adquiere una persona cuando no sabe servirse o tiene pereza de usar la herramienta benéfica de la empatía, ya que la misma requiere atención, comprensión, sagacidad, ingenio, concentración y en general una dedicación que muy pocas personas están dispuestas a utilizar en un mundo donde los intereses inmediatos subyugan la mente humana. Para usar la empatía no existen manuales ni reglas establecidas, ya que cada individuo tiene diferentes habilidades y millones de abordajes para eso. La antipatía puede invadir la persona como un cáncer y formar parte de su personalidad, y quienes sufrirán sus letales consecuencias serán todas las personas a su alrededor. Una vez, en 19… en Buenos Aires, una epidemia de antipatía asoló la ciudad invadiendo los cuerpos de muchos de sus aterrorizados ciudadanos, pero felizmente algunos eran inmunes a sus poderes, -como pasó con la peste bubónica- por lo que hoy podemos decir que se trata de una vieja enfermedad que la tiene quien realmente desea tenerla y le gusta por una inclinación grande al sadomasoquismo. Quizás por cultivar una pseudo-cultura pusilánime donde el camino más fácil de ‘obtener’ cosas es por la agresión. La antipatía sugiere un estado retorcido de inconformismo donde la obsesión por “obtener” y tomar por la fuerza dominan completamente a la infeliz víctima.

Sadomasoquismo: Abordaje experimental y abrupto de auto-agresión contra sí mismo, por negarse a aceptar que en el mundo pueden existir mejores personas que uno mismo y por el hecho de trabajar en silencio no quiere decir que no existan y no sean más eficientes. El culto donde el alocado Mesías es uno mismo, la sorratera profesión del que se ha frustrado hasta los tuétanos en todos los sentidos y encuentra un canal para sus retorcidos instintos que se niega a enfrentar.

Incontables imágenes en la historia humana nos remiten al extraño gusto por el sadomasoquismo en nuestra cultura. La imagen más impresionante es la lectura religiosa en occidente: la del propio Cristo, quien a través de un ambiente torturante y de opresión tiránica se colocó dócilmente en manos de sus verdugos, usando un estilo muy en boga en esos tiempos que era la iluminación obtenida por la autoflagelación. El hombre moderno creyente, al confundir fe con sabiduría, olvidó este detalle característico adorando a una idea mesiánica peligrosísima que es algo así como un “nosferatu”, un no-muerto que fácilmente deja un rastro de muerte en la sociedad que lo sigue, respaldada por una institución retorcida que comete crímenes en su nombre, que vive representando su crucifixión como si todo eso no fuese algo realmente ominoso, pérfido, retorcido y para asustar a los niños.

Remordimiento: Sutil instrumento de tortura complementar del sadomasoquista.

Conocimiento: Meta nebulosa e huidiza de aquellos aspirantes que están a punto de ser destruidos por su propia búsqueda. Según el gran pensador alemán Nietzsche, uno de los filósofos de occidente que más se dedicó honestamente en investigar ese tema en especial, la búsqueda del conocimiento lleva a la aniquilación y sólo a través del arte puede alcanzarse la verdadera vida. Otros místicos modernos si saben algo al respecto aparentemente prefieren callar, mientras la humanidad en líneas generales se siente mas cómoda poniendo distancia prudente a temas relacionados al conocimiento por más que la cosa les muerda los talones, y así como payasos de su propia historia a cada acierto repiten 10 de sus errores antiguos, declarando para sí mismos secretamente que prefieren contentarse de ser unos tremendos pícaros.

Humor: Último bastión de defensa de los grandes solitarios.

Hastío: Calidad de los que tienen poca paciencia.

Paciencia: Inmune o ciego al propio hastío.

Traición: Ausencia de lealtad por parte de alguien de baja autoestima a quien depositamos nuestra confianza y que aún no ha sido descubierta. Forma de autodestrucción de las personas que viven autosaboteando sus vidas y juntando alrededor de si falsos amigos que están presentes cuando hay ventajas y comodidad. La moneda de cambio de la gente sin principios, de aquellos que nada saben construir de verdad y que apenas son oportunistas..

Sacrificio: Constumbre de ofrenda del mundo antiguo para llevarse mejor con los entes considerados dioses. Hoy en día aquello que debería hacerse por practicidad o necesidad cuando el destino nos pone difíciles parábolas, y también no se hace por pereza, cobardía o miedo. Don que siempre esperamos que otros hagan.

Traductor: Piedra de la Rossetta de carne y hueso, o bien persona que tuvo la desgracia de acceder a los secretos de dos o mas idiomas, al que salvo pocas excepciones, se le paga una miseria para realizar un duro trabajo de bien público, que clientes pagan caro y rendirá mucho dinero a sus ávidos e inescrupulosos pseudo-empresarios intermediarios, cosa que por cierto hábilmente estos predadores viven negando. Escala muy baja de la clase trabajadora al que se lo considera rico y abundante en cultura, por eso se le atribuye quizas la condena unánime del mercado a ganar una miseria en el mundo moderno del consumo y el autoritarismo de la información. Los revisores solían trabajar en conjunto con los traductores en épocas pasadas, inclusive se le permitía a un traductor revisar textos. Al percibir que tendrían que gastar algún dinero para pagarles su trabajo, o bien mejorar el pésimo salario de los traductores, principalmente en America Latina decidieron perseguir y exterminar a los revisores tras algun tiempo de prisiones y ejecuciones. Algunos revisores disecados según nebulosos testigos se pueden ver en algún museo de la lengua de algun lugar remoto civilizado que respeta la sabiduría y los modos correctos, y costumbres culturales adecuadas del mundo del idioma, pero nada se probó, son apenas viejas leyendas.

Magia: Habilidad de la mente de adaptarse al desafiante, ponzoñoso, incómodo y complicado mundo moderno, que en raras ocasiones baila a nuestro favor. Estado de gracia de las personas realmente creativas y destemidas frente a que contemplan ante sus ojos. Habilidad especifica de entender o tolerar las nuances del mundo moderno de las finanzas, mercado y negocios que nos influyen sin volverse totalmente loco o perder la noción de la realidad.

Perseverancia: Yelmo y escudo de los inteligentes,  realmente bravos y trabajadores, local donde el enemigo fijó el blanco de sus baterias de cañonazos contra nuestra lógica.

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